Preparativos bélicos en Alemania

Escribe Félix Kaufman

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Me paseo tranquilamente por un anodino pueblo alemán cuando mi celular empieza a vibrar y emitir mensajes escritos. Mis cuasi nulos conocimientos de la lengua local me impiden comprender que está pasando, pero hay un detalle: no tengo contratado un servicio local de datos ni tampoco estoy conectado por wifi…Un rato después empiezan a sonar alarmas públicas. Alarmado, supongo incendios en los bosques que rodean la localidad, como es la usual consecuencia de la destrucción del medio ambiente, calentamiento climático, etc. que están asolando todo el “viejo Continente”.

Solo a la noche unos amigos me ponen al corriente de lo realmente sucedido: se trata de ensayos que se realizan cada vez más frecuentemente, de alarmas frente a un eventual ataque aéreo, como producto de la guerra desatada por la OTAN.

Alemania, como toda Europa, se prepara pues para la guerra mundial que dan por descontada o por ya iniciada. Esto es cotidiano. La población protesta porque los servicios públicos del país, otrora un ejemplo de precisión y buen funcionamiento se deterioran. El servicio de trenes de esta localidad, situada en los aledaños de la que fue capital de la “Alemania Federal”, Bonn, está suspendido “por reparaciones”. Los trenes se atrasan, se suspenden, buses atestados intentan suplir el servicio. La opinión pública denuncia que junto a esto Alemania destina 500.000 millones de Euros (cerca de 600.000 millones de dólares) al reequipamiento de sus desde ya poderosas fuerzas Armadas. Para ello el parlamento suspendió (es decir violó) las disposiciones constitucionales que limitaban el presupuesto militar y especialmente, que limitaban el endeudamiento de más del 1% causado por los gastos militares.

Aullidos de sirenas que preparan la psicología popular para la guerra, sugerencias crecientes de la creación de un servicio militar obligatorio, anuncios de desmantelamiento de la previsión social y en especial del régimen jubilatorio…de ninguna manera debe asombrar que las corrientes llamadas neonazis (¿pero por qué “neo”?) estén en pleno crecimiento y hayan ganado las elecciones en un primer estado del país.

Sin embargo, las reservas y tradiciones combativas de los trabajadores y jóvenes del país que se movilizaron enérgicamente contra el genocidio en Gaza pueden dar cuenta de esta tentativa del imperialismo alemán de sumergirlas en la guerra mundial y la pauperización.

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