Escribe Carlos Blanco
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El martes 29 en la Fábrica de Biocombustible Albardon Bio de Puerto San Martín se produjo una enorme explosión e incendio de un tanque de metanol.
Las consecuencias trágicas fueron dos obreros muertos y otros cuatro heridos; dos de ellos muy graves. Hubo alarma en toda la región por las características del siniestro y los riesgos para los trabajadores y vecinos de la zona. La noticia se instaló en todos los medios periodísticos de Santa Fe y nacionalmente.
El metanol es un químico esencial para la producción del biocombustible y es altamente inflamable, explosivo y tóxico a la inhalación y contacto con la piel. Por eso su almacenamiento y manipulación requieren del cumplimiento riguroso de Protocolos Internacionales de seguridad, sistemas de monitoreo de vapores y equipos de protección especializado.
Las denuncias y evidencias hablan de que no se estaban cumpliendo con estos protocolos. Los responsables inmediatos y políticos salieron a cubrirse inmediatamente.
La patronal de Abardon Bio trató de despegarse declarando que los obreros pertenecían a una empresa tercerizada (Gelvez y Siming), pero sin aclarar que el trabajo que estaban realizando era para Abardon Bio y estaban dentro de su predio (y a su vez dentro de Terminal 6).
El intendente de Puerto San Martín, De Grandis (PJ), cerró fila con la patronal de Abardon Bio, cuyo dueño está en tratativas con referentes del peronismo (Traferri, Rodenas) para lanzar su posible candidatura a gobernador.
El gobernador Pullaro, por su parte, mantiene una ´ausencia cómplice´ con las patronales en el control de la seguridad laboral. El Sindicato que formalmente representa a los obreros (Petróleo, gas privado y biocombustible de toda la zona sur de la Provincia) no dijo ni hizo nada hasta ahora. A pesar de las muertes y heridos, y de la reiteración de estos gravísimos accidentes, no fue anunciado ningún paro ni movilización del movimiento obrero del Cordón Industrial. Los obreros de esta fábrica tuvieron años atrás un conflicto de encuadramiento (con despidos). Según Succi (secretario general de Aceiteros), el 90% de los obreros se había afiliados al SOEA, pero esto fue rechazado por el Ministerio de trabajo.
Desde el 2008 está vigente en la Provincia la Ley de los comités mixtos de seguridad e higiene, pero los obreros no cuentan con el poder de parar la producción ante un riesgo inminente.
Estos comités mixtos no jugaron ningun papel para detener la sangría de muertos y mutilados. Desde su creación, suamn varias decenas los trabajadores accidentados, muertos y heridos; tanto de trabajadores efectivos como contratados. Trabajadores que cayeron dentro de silos, caídos de andamios, por descarga eléctrica, por la explosión en horno de secado y, ahora, en un tanque de metanol.
Es necesaria una acción sindical de lucha, de conjunto, del movimiento obrero del Cordón y el impulso de Comités obreros de seguridad e higiene en cada fábrica, elegidos en Asambleas, con fueros gremiales y poder para detener la producción ante riesgos de accidentes y de vida.

