La lucha universitaria en Rosario después de la marcha del 15 de octubre

Escribe Juan Cruz Mondino

¿Cómo la seguimos?

Tiempo de lectura: 2 minutos

La movilización del 15 de octubre en Rosario fue numerosa, pero no logró reunir la asistencia de las marchas federales anteriores, ni tampoco replicar la masividad de la marcha contra la extranjerización de las tierras rurales. Según los medios locales, marcharon unas 20.000 personas, alrededor de 15 cuadras, contando con columnas estudiantiles, sindicales, de organizaciones sociales y partidos políticos, entre otras. No se observó, como en las instancias anteriores, un flujo masivo de asistentes espontáneos por fuera de las columnas organizadas.

En la concentración, citada a las 15 horas, ya se tenía conocimiento del resultado de la convocatoria de la oposición contra el DNU 70/23. La imposibilidad de conseguir quórum -saboteado tanto por los legisladores santafesinos, como por los de Provincias Unidas-PRO, que responden a Pullaro, y por los de LLA- para tumbar, por la vía parlamentaria, una de las piedras angulares de la política de guerra del gobierno de Milei contra los trabajadores no fue impedimento para que la marcha fuera un puntapié que dé continuidad a la lucha por los reclamos principales que motivaron su convocatoria: la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, el repudio a los recortes en discapacidad y la crítica situación de los deudores morosos, en medio de un cuadro de enorme ajuste y carestía.

Al llegar al Monumento a la Bandera, el rectorado de la UNR montó un escenario desde el cual se leyó un documento que no colocó la perspectiva en la huelga indefinida, sino en las instancias judiciales y el Parlamento, a pesar del impasse.

Los aparatos y las tomas

La marcha estuvo precedida por la toma de las Facultades de Ciencias Políticas, Humanidades y una toma ‘’simbólica’’ en Psicología. Estas se resolvieron en asambleas con características similares: a pesar de no ser masivas, colocaron la necesidad de que el movimiento estudiantil, junto a los docentes, ocupen los lugares de estudio frente a la ‘’pasividad’’ y complicidad de los aparatos sindicales y los estudiantiles. La Federación Universitaria de Rosario, dirigida por Franja Morada, estuvo ausente de todo el proceso de lucha. Solo intervino de manera demagógica el día previo a la movilización, montando una conferencia de prensa que tuvo que ser suspendida por un ‘’ruidazo’’ de los estudiantes que, en paralelo, estaban realizando una asamblea en el marco de la toma de Humanidades y Artes. El peronismo universitario (la agrupación Oktubre, presidencia del centro) funciona como un apéndice del decano radical de esta Facultad, Vila, por lo que fue ampliamente repudiada en las asambleas.

Las tomas fueron levantadas esta semana, pero se esperan nuevas asambleas que discutirán el camino a seguir. El gremio de los docentes universitarios, COAD, mantiene su plan de lucha, luego de haber votado en sucesivas instancias el paro por tiempo indeterminado. Es necesario continuar con la coordinación con otras asociaciones de base, teniendo como perspectiva que la huelga por tiempo indeterminado es la llave para quebrar la tenacidad del gobierno de Milei contra los reclamos por el salario y el presupuesto universitario.

Desde Política Obrera llamamos a redoblar los esfuerzos por desarrollar la coordinación por abajo, mediante la unidad entre docentes y estudiantes, organizando asambleas autoconvocadas, ocupaciones de las Facultades y otras medidas de lucha como las clases públicas, instancias que le han dado sustento y visibilidad a los reclamos. Entendemos que una asamblea inter-Facultades, que reúna a todos los claustros, puede ser un elemento para unificar al activismo de todas las unidades académicas, capaz de resolver un curso a seguir en el marco de la continuidad de la lucha.

Sobreseimiento y archivo de la causa del profe Bruno Corzo: SUMA TU FIRMA!Sumate a Política Obrera, llená el formulario