UNQ: ciencia y pandemia

Escribe Laila Araceli

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La Universidad Nacional de Quilmes ha sido noticia junto a la UNSam por la creación de los testeos "rápidos" y, en los últimos días, por la prueba de una vacuna para prevenir el coronavirus. Son estos científicos quienes también, en los laboratorios de la UNQ, realizan 130 testeos por día. Este grupo acotado de especialistas -del cual también participan estudiantes- trabajan sin la remuneración correspondiente al trabajo esencial que realizan. En su mayoría, se tratan de becados sin ningún derecho laboral ni salario bajo convenio.

Una lucha a larga data

Los científicos -muchos docentes y estudiantes- vienen realizando reclamos desde hace añares. “Investigar es trabajar” es una de sus principales consignas. Retomaron fuerza en las tomas de CONICET del 2016/7 y la rebelión educativa del 2018. En UNQ, las asambleas interclaustros levantaban mociones y pancartas por sus derechos laborales, como vacaciones y obra social. Al calor de la lucha por la educación y la ciencia, y frente a la ola verde también -por iniciativa de las compañeras de CyT- se conformó la asamblea "mujeres UNQ" por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, por los derechos laborales y el derecho a huelga el 8 de Marzo.

Becas para pocos

La carrera de investigadores consta en ir escalonando de beca en beca, desde las que otorga cada universidad, pasando por las provinciales y las de la confederación interuniversitaria, hasta las que otorga CONICET. Su monto es fijo y se extienden -como mucho- por dos años. No contempla paritarias, ni aumentos, ni obra social ni derecho a paro. Además, los requisitos para obtener una beca son altamente restrictivos - edad por debajo de los 35 años, tener antecedentes en formación docente, publicaciones e idiomas y un promedio de 9 a 10. Estas características son luego puntuadas con criterios ambiguos en una comisión en su mayoría compuesta por camarillas docentes.

Esta situación es el ejemplo más acabado del sistema de reconocimiento académico expulsor de cientos de jóvenes de la educación pública. El recorrido de sumar “puntaje” para merecer un lugar en la academia comienza en las primeras cursadas cuando, según la cantidad de materias aprobadas y el promedio, se decide quién tiene prioridad para avanzar en los distintos ciclos de estudio. El recorte de incumbencias traslada el proceso de enseñanza y aprendizaje. Avanzar se convierte en una carrera para juntar “créditos”. Un verdadero pantano que termina de hundir a cientos de jóvenes, incluso aún graduados, cuando los "ganadores" de las becas son solo dos o tres investigadores por área.

Esta situación no cambio con el rol crucial de los científicos en la pandemia, las autoridades UNQui han decidido salir a presentar con bombos y platillos los logros de sus trabajadores en extrema precariedad.

Conocemos la salida

La deliberación de toda la comunidad educativa se vuelve crucial frente a la pandemia. El rol de la ciencia y la tecnología para combatir al codvi19 tienen que ser eje principal para el gobierno universitario, pero también para los gobiernos de los distintos poderes del Estado. Debemos convocarnos en una gran asamblea virtual interclaustro para organizarnos por los derechos laborales de los trabajadores de la ciencia.

La apertura de los libros de la universidad para conocer los destinos de sus fondos asa como la finalización de convenios con laboratorios privados es crucial en la agenda de la comunidad educativa.

El pago de la deuda externa es contrario al avance en ciencia y tecnología, el no pago debe transformarse en una de nuestras principales reivindicaciones.

Trabajar es investigar.

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