“Paritarias no, pago de la deuda sí”

Escribe Tendencia Partido Obrero Córdoba

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Más del 80 % de las familias trabajadoras de la provincia han dejado de pagar algún tipo de obligación para concentrar sus recursos en su sostenimiento económico en el marco de la pandemia. En cambio, el gobernador de Córdoba y su alfil político en la capital provincial, el intendente Llaryora, hacen exactamente lo contrario, es decir, les quitan recursos a las familias laboriosas, con reducciones salariales, despidos y postergación de paritarias -con el acuerdo de la burocracia sindical-, para cumplir con las deudas provinciales.

A fines de este mes, Schiaretti se dispone a pagar, al contado y en dólares, el equivalente a unos $4.000 millones de pesos, en concepto de deuda pública. Este pago se suma al ya realizado a fines de abril, de otros $1.200 millones. El endeudamiento provincial operado en los últimos años para financiar mega obras que reportaron ganancias millonarias a las empresas de la construcción, presenta vencimientos el año próximo del orden de los U$S 750 millones. “No es momento de incrementar los recursos de los trabajadores para hacer frente a la pandemia, hay que pagar la deuda”, coinciden burócratas y políticos patronales.

No está planteado tampoco que, en octubre, se produzcan los aumentos salariales que permitan hacer frente a la inflación que corroe nuestro poder adquisitivo. Esas negociaciones, según dicen en el ejecutivo provincial, serán muy duras. El objetivo es suspender las paritarias por todo este semestre, lo que equivale a una reducción salarial generalizada, por la vía licuación de los salarios por inflación.

Para los trabajadores de la provincia resulta imprescindible sacar las conclusiones políticas de la actual crisis, que habrá de profundizarse en los próximos meses.

Esto recién empieza

En el transcurso de estos meses vimos cómo, tanto el estado provincial como el municipal, operaron contra los trabajadores en cada uno de los gremios, con la colaboración inestimable de una burocracia traidora hasta la médula. Pero también vimos la reacción de los trabajadores de la UTA, sublevándose a la burocracia de su sindicato e imponiendo un paro general por tiempo indeterminado a puro piquete. Hay que fortalecer esa victoria con la profundización de la organización de los choferes autoconvocados y su vinculación con los otros sectores en lucha. Lo que permitió el triunfo parcial de esta heroica lucha fue la decidida acción de las bases de los trabajadores en contra de la voluntad de la dirección sindical. Este es el camino que debemos recorrer los trabajadores en cada uno de los gremios. El reclamo de la apertura ya de las paritarias debe ser el elemento unificador para reunirnos en cada dependencia, en cada colegio, en cada oficina, para impulsar un reagrupamiento de los trabajadores desde las bases.

El pago de la deuda provincial se vuelve incompatible con nuestras condiciones de vida.

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