Berni contra los organismos de Derechos Humanos: un nuevo capítulo en la crisis política

Escribe Ana Belinco

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En una entrevista al canal de noticias A24, Sergio Berni, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, tras una semana al rojo vivo por la asonada de la Policía Bonaerense volvió a estar en el foco de la polémica. En esta oportunidad el funcionario apuntó contra los organismos de Derechos Humanos: “Cobran los sueldos más importantes del Estado, viven viajando, dando conferencias, pero nunca aportan nada, son puro bla, bla”.

Esta nueva cruzada mediática de Berni viene a dar cuenta de la necesidad que tiene de reposicionarse políticamente tras quedar en el banquillo de los acusados junto a la fuerza que comanda, en el marco de la desaparición forzada seguida de muerte de Facundo Astudillo Castro y tras el levantamiento de sectores de la Policía bonaerense por un reclamo salarial que dio cuenta de la enorme interna del Frente de Todos que se dirime tanto en la Provincia de Buenos Aires como a nivel nacional agudizada bajo la crisis sanitaria, económica y social.

En este sentido no sorprende que, en el marco de las declaraciones contra los organismos de Derechos Humanos, el ex carapintada saliera a cruzar directamente a Horacio Verbitsky, periodista que dirige al Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS): “El sector de Verbitsky que siempre tiene un reproche a la bonaerense, bueno, les damos el lugar, vengan y arréglenlo. Comprométanse”, arremetió Berni. El “sheriff bonaerense” que no logra controlar la tropa es foco de los tiros de Horacio Verbitsky desde hace un tiempo. En una nota publicada en El cohete a la luna Verbitsky sostuvo: "(...) el ministro de Seguridad no vio venir la erupción, a pesar del aviso recibido del gobierno nacional, porque su corazón y su mente están puestos en la carrera política personal para la que su cargo es el trampolín."

Si bien ambos mantienen una relación con el Instituto Patria y son parte del Frente de Todos, representan a las dos alas que entran en colisión dentro de la coalición gobernante en el plano de la política de seguridad:

El ala de Verbitsky-Garré bajo el gobierno de CFK promovió la “Doctrina de la Seguridad democrática” que propone una policía “profesionalizada”, bien paga, con estudios universitarios y doctorados en derechos humanos; promueve “la prevención” -el ciberpatrullaje o anteriormente el Proyecto X- antes que la represión callejera y el uso de armas “no letales” antes que la pistola reglamentaria. De esta línea es continuadora la antropóloga Sabina Frederic hoy al mando de la cartera de seguridad nacional alineada con Alberto Fernández.

Por otra parte, aparece el ala de Berni-CFK. La supervivencia de Berni en el cargo sólo puede explicarse por el espaldarazo político de la vicepresidenta CFK y de su alfil en la Gobernación de la Provincia, Axel Kicillof. El ex carapintada quiere hacer carrera poniéndose la camiseta manodurista de defensa de la Bonaerense pero se enfrenta a sectores de una policía que está repodrida y maneja las cajas del delito en la Provincia que lo ponen en jaque. Esto da cuenta de que, para el personal político del Estado, la relativa autonomía del aparato represivo es un factor recurrente de choques y crisis que están incapacitados de resolver porque toca a la estabilidad del régimen político, punto de defensa común de todos los sectores burgueses.

Berni anunció la formación de un espacio político propio para competir en las elecciones del año que viene. Se suma a la larga saga de carreristas que tratan de montarse al caballo de la policía como modo de ¨ascenso¨. Carrera que al mismo tiempo sería un medio para despegar de su cargo actual que es una brasa caliente.

El futuro de esta nueva aventura del ex carapintada es, al menos, incierto. El movimiento obrero debe tomar nota de que este reposicionamiento debe ser combatido a capa y espada. El mismo significa la consolidación del blindaje sobre la bonaerense y de una política de mano dura que queda expresada en las represiones sobre las tomas de tierras en Guernica, en Ciudad Evita o a los familiares y vecinos de Gregorio Laferrere que realizaron, el lunes último, una manifestación para exigir justicia por el crimen de Tahiel Contreras, un nene de 6 años que fue asesinado el domingo por la tarde cuando tres personas corrían una picada bajo mirada de la bonaerense que no intervino.

En medio de la crisis política actual, sin dar apoyo a ningún ala dentro de una disputa interburguesa, debemos impulsar un frente único obrero de lucha con todas las organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles y de derechos humanos para la defensa irrestricta de las libertades democráticas y para alcanzar todas nuestras demandas.

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