Los docentes de Córdoba rechazamos las migajas de Schiaretti

Escriben María Mercedes y José Barraza

Asamblea y plan de lucha.

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Desde que comenzó la pandemia los y las docentes venimos garantizando el derecho a la educación de los chicos y chicas de Córdoba con nuestros recursos: Internet, computadoras, celulares, luz, tiempo, salud física y mental. Muchos docentes tuvieron que hacer frente con su salario, porque no tuvieron acceso a créditos, a la compra de los recursos para poder trabajar de manera remota garantizando la continuidad pedagógica exigida, acción que ni chicos ni grandes pueden llevar a cabo por la gravedad de la situación.

Al sostenimiento del precario sistema educativo, nuestro salario está siendo devorado por la inflación y el derrumbe del peso. Ante una inflación interanual de 54%, la paritaria se encuentra estancada en un 16%. La propuesta del gobierno (9% remunerativo entre octubre y enero de 2021, a depositarse en 3 cuotas) es una burla a nuestro trabajo y alejada de las demandas de los docentes . La pretensión del gobierno de Schiaretti de cerrar el acuerdo, hasta enero del 2021, con un 25% es literalmente criminal. Incluso plantea la recomposición salarial a través de sumas no remunerativas o en negro, planteando un nuevo golpe a la Caja provincial de Jubilados como ocurrió (y está ocurriendo) con la paritaria del año pasado y que derivó en la última Reforma jubilatoria.

El gobierno provincial pretende ser austero con los docentes y trabajadores estatales, mientras ha concretado cuantiosos subsidios a los grupos capitalistas como Arcor, Fiat, entre otros. Acaba de anunciar la reanudación de la obra de la Autovía Ruta 38 con una inyección de 100 millones de dólares para convertirla en un negociado en detrimento de la destrucción de la naturaleza. Mientras tanto, está ausente un plan de infraestructura escolar, y la cobertura de la conectividad para docentes y estudiantes.

La conducción sindical

La discusión entre el ministro Trotta y el secretario general de la UEPC, Monserrat, por un supuesto retorno a la presencialidad es una puesta en escena. La conducción de nuestro sindicato ha avalado al gobierno de Schiaretti en cuanto al deterioro de nuestro salario y jubilaciones. Apoyándose en los problemas de la pandemia, intentó bloquear todo proceso deliberativo y de movilización de los docentes. No se ha realizado ninguna obra en las escuelas para preparar un futuro retorno a las aulas.

Además, junto a la CGT cordobesa, pretende que los docentes no nos unamos con las luchas salariales en curso como la de los trabajadores municipales y los choferes interurbanos.

Pero el rechazo de los docentes cordobeses a la propuesta salarial del gobierno delata a la burocracia sindical de UEPC embarcada en el mismo y agotado, libreto: encolumnar a los docentes en la promesa de que sus demandas se van a resolver en la Asamblea Provincial (digitada en un 90% por la burocracia) o las instituciones como el Congreso de la Nación y la Legislatura cordobesa.

En este sentido, denunciamos y llamamos a quebrar el operativo de la burocracia para aislar y disipar nuestra lucha. Para ello es fundamental mantener a las escuelas organizadas en asambleas e intervenir de manera coordinada delimitadas del aparato burocrático.

Podemos ganar

Hoy, los y las docentes de Córdoba decimos basta a este atropello del gobierno y de la burocracia sindical. El masivo rechazo a la propuesta (78%) no solo demuestra el hartazgo por tener la enorme responsabilidad de garantizar (casi en soledad) la continuidad pedagógica de un sistema educativo que se sostiene con alambres.

Refleja también la disposición de los docentes a la lucha.

Organicemos el rechazo de la docencia a través de un pliego que incluya: un aumento del 40% de salario, sin cuotas y sin sumas en negro. La consigna “salario igual a la canasta familiar” está más vigente que nunca. Planteamos la cobertura efectiva de los cargos vacantes y un plan de acceso gratuito a la conectividad, incluyendo el equipamiento e infraestructura. Es importante una campaña de relevamiento de la planta docente y el control de las obras escolares por los padres, estudiantes y docentes.

En este sentido las asambleas escolares no pueden esperar a lo que dictamine la conducción (que está empecinada a cerrar el acuerdo) . Debe mantenerse el estado de asamblea general por escuelas y coordinadas según región, localidad o departamento. Medidas como la desconexión de las clases virtuales (cuelgue de vinchas) o la no entrega de planillas son efectivas en función de avanzar en el agrupamiento y la organización genuina de las escuelas frente al sello de la Asamblea Provincial. Debemos dar pasos concretos en la coordinación de la lucha con el conjunto de los trabajadores de la provincia (Médicos, Judiciales, Municipales y un largo etc). Todos tenemos el mismo problema, nos están reventando el salario, y los mismos verdugos, los gobiernos provincial y municipal.

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