Salta: primera marcha del Orgullo en Rosario de Lerma

Escribe Olga Céspedes

Tiempo de lectura: 3 minutos

Desde hace meses la comunidad LGBTI de Rosario de Lerma, localidad que queda a 40 kilómetros de la capital salteña, viene organizándose por el cupo laboral trans y otros reclamos.

Este sábado 12 se realizó la primera marcha del orgullo en la ciudad del valle de Lerma. Con una gran concurrencia, la comunidad LGBTI fue acompañada de sus familias, vecinos y amigos que llevaron los reclamos por el acceso al trabajo, a la vivienda, a la salud y educación. También acompañaron organizaciones sociales, sindicales y del movimiento de mujeres que llegaron de ciudades aledañas y de la capital salteña.

La movilización es un principio de desagravio que sufrió y sufre la comunidad LGBT por parte del régimen social que gobierna junto a la iglesia y que va perdiendo terreno en su dominación por la lucha de los oprimidos. Un sector de la comunidad ha decidido autoconvocarse como expresión de rechazo al intento de tutelaje por parte del gobierno municipal de Enrique Martínez. A mediados de este año, el bloque oficialista del Concejo Deliberante de dicha ciudad presentó un proyecto de cupo laboral trans a modo de cumplir compromisos electorales. En este mismo sentido se creó una oficina de género y diversidad. En un principio, el bloque oficialista convocó a una reunión a la comunidad LGBTI para informar el proyecto. Sin embargo, apenas desnudado el verdadero carácter de los proyectos, un sector mayoritario de la comunidad no acordó. Resulta que el acceso al cupo laboral trans y la misma oficina de género y diversidad sería dirigido por el municipio, a espaldas de la comunidad afectada. Los concejales oficialistas rechazaron el planteo de un sector de la comunidad de que sea el movimiento LGBTI quien decida la nómina de las personas postuladas al cupo laboral trans y los voceros que dirijan la oficina, como resultado de una asamblea y debate. Finalmente, los proyectos se aprobaron, pero son papel pintado porque nadie accedió a ese cupo laboral y la directora de la oficina fue colocada a dedo por el intendente Martínez.

La pandemia ha azotado aun más a las personas trans frente a la falta de vivienda. La mayoría son expulsadas de sus hogares a temprana edad, si no se reprimen. Sonia Ríos, madre de Carla Morales Ríos quien fue abusada por el cura Emilio Lamas, acompañó la movilización y llamó a todos los padres a acompañar este proceso de transformación de sus hijos. También señaló: “por mis hijas conocí casos donde niños de 9 y 10 años están en la calle donde lo único que les queda es la prostitución”. Es por ello por lo que otro de los reclamos fue la educación sexual científica y laica y el acceso real a la salud.

El acceso al trabajo para la comunidad trans es imperiosa ya que la tiene sumida en la prostitución en tanto no ha tenido la oportunidad de educación y que es rechazada por su orientación sexual, principalmente. Esta condición la incluye al mundo de los desocupados que hoy abruma en cifras del 50% en la provincia. En Rosario de Lerma más del 50% de los trabajadores son cíclicos y precarizados en la actividad tabacalera, tanto en las fábricas como en el campo. La mayoría de los trabajadores se desempeñan en comercios pequeños o se trasladan diariamente a la capital de Salta. Las localidades del valle de Lerma son dormitorios de la ciudad Capital por su proximidad donde a diario se trasladan miles de trabajadores.

Otras de las denuncias es la falta de medicamentos para los tratamientos antirretrovirales de HIV. En el hospital de Rosario de Lerma no hay ni dispensa de medicamentos, tampoco atención de médicos virólogos. Toda persona infectada por el HIV debe dirigirse al hospital Del Milagro de la ciudad de Salta, nosocomio colapsado por la falta de dispensa y atención de los hospitales de casi toda la provincia. Las mujeres trans son las que encabezan los índices en un 34%. La última auditoría de la provincia del 2017 expone la falta de una campaña de prevención y los preservativos son escasos.

La movilización ha despertado mucha simpatía y apoyo por parte de los vecinos y trabajadores rosarinos. Los autoconvocados han adoptado el método del autofinanciamiento para la organización de la marcha a pesar de los obstáculos que el gobierno municipal intento colocar. Comerciantes y vecinos aportaron al fondo para la organización generosamente. El método de reuniones y consultas permanente también fue una característica democrática de este agrupamiento. Queda planteada continuar desarrollando el movimiento y la defensa de su autonomía frente al estado burgués, garante de la discriminación y opresión a la comunidad LGBTI. Sigamos en el camino de la organización para conquistar los reclamos del movimiento LGBTIQ+.

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