Casi el 50% de los hogares del AMBA perdieron ingresos durante la pandemia

Escribe Ana Belinco

Tiempo de lectura: 3 minutos

Este lunes el INDEC publicó los resultados del "Estudio sobre el impacto de la COVID-19 en los hogares del Gran Buenos Aires", realizado entre agosto y octubre últimos, ya bajo normas sanitarias flexibilizadas. El informe viene a certificar el cuadro de pauperización social creciente que se había dado a conocer por el informe de la UCA y por la Dirección de Estadística y Censos porteña.

El estudio del INDEC reveló que durante la pandemia hubo pérdidas de ingresos en el 49,3% de los hogares consultados y esta tendencia fue aún mayor en los hogares con al menos un menor de 18 años afectando al 57,1% de los mismos.

Otro dato relevante del Informe es que el 40,3% de dichos hogares incluían, por lo menos, un miembro con problemas laborales -sea por despidos, suspensión o disminución de ingresos-.Esta situación “afectó al 35,5% de los jefes y jefas de hogar que residen en el conurbano bonaerense; mientras que para los que residen en la CABA, la disminución alcanzó al 26,6%”. Los hogares más afectados son los que tienen como jefe de familia a trabajadores y cuentapropistas informales e hijos menores. El Conurbano sobresale con peores indicadores laborales y sociales con relación a la CABA. El informe sostiene que ¨en los hogares en que reside al menos un niño, niña o adolescente, los problemas laborales alcanzaron el 48,3%”. Y agrega: “El impacto en la situación laboral de los hogares consultados fue mayor en los partidos del conurbano bonaerense, donde los problemas de empleo alcanzaron al 42,6% de los hogares; mientras que en la CABA, se vio afectado el 33,6%”.

En lo que hace a la cuestión alimentaria, al consumo y la vivienda el 33,8% de los hogares consultados debieron reducir el consumo de al menos un alimento (carne vacuna, otras carnes, verduras frescas o leche). Siguiendo la tendencia observada en torno a la cuestión laboral, la reducción en el consumo de alimentos afectó más al Conurbano que a la Capital y, según el informe “a los hogares con presencia de niños, niñas y adolescentes, donde el 42,7% debió reducir el consumo de alguno de los alimentos”. Además, el 45,8% bajó el consumo de productos no alimentarios. El 28,6% dejaron de pagar o tuvieron dificultades para cubrir los pagos de servicios de la vivienda. El 11% debió solicitar un préstamo endeudándose para poder hacer frente a esta situación de carestía agudizada bajo la pandemia.

En relación a los datos concernientes a las prestaciones sociales y salud los datos reflejaron que el 8,6% de los hogares consultados tenían al menos un miembro que tuvo dificultad para realizar una consulta médica. El 4,6% contaban con al menos un miembro que tuvo dificultad en el acceso a medicamentos. Este cuadro de pauperización se da pese a que, cuando se realizó la consulta del INDEC, el 48% recibían al menos una prestación de las implementadas por el Estado a raíz del Covid-19 como el IFE, que luego, fue interrumpida.

El escenario de desastre social que se pone de manifiesto en este estudio da cuenta de que la gestión capitalista de la pandemia lejos estuvo de enfocarse en dar una respuesta cabal a las necesidades del pueblo explotado, mientras se impulsaba una enorme transferencia de recursos estatales hacia los grandes capitalistas.

Las mujeres también fueron afectadas fuertemente por la pandemia. El informe señala que “ analizando el universo de hogares con presencia de menores de 2 a 17 años que aumentaron las tareas de apoyo escolar a partir de la pandemia, se obtuvo como respuesta que el 74,2% de los hogares consultados declaran que la dedicación principal está a cargo de las mujeres”. Las tareas de reproducción de la vida de la familia, en muchas ocasiones, se añadió a las tareas laborales, significando una sobrecarga enorme para las mujeres trabajadoras.

El acuerdo en puertas con el FMI profundizará este derrumbe social. Se impone impulsar un Congreso de Trabajadores para organizarse por el aumento general de salarios, por vivienda, en defensa de las jubilaciones y por todas nuestras demandas.

Suscribite a Política Obrera