El retorno a las aulas agravará la crisis sanitaria

Escribe Tribuna de Salud Tendencia Amba

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Bajo el lema “primero la escuela”, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta decretó el regreso a clases de forma obligatoria a partir del 17 de febrero, argumentando que es una actividad esencial.

El gobierno de la Ciudad plantea que el retorno a las aulas será con los protocolos necesarios, utilizando los salones donde se dictaran las clases como “burbuja”. No tiene en cuenta que los y las docentes realizarán sus funciones con diferentes grupos de alumnos y alumnas, por lo tanto circularán como personal pluri empleo -algo que conocemos bien los trabajadores de salud-, creando así un alto nivel de riesgo de contagio, exponiendo al personal que trabaja en los establecimientos educativos y al alumnado, sus familiares y allegados.

Por otro lado, el gobierno promete una campaña de vacunación para los y las docentes, la cual no tiene cimientos firmes al día de hoy. Está a la vista que el proceso de vacunar a la población está lejos, cuando aún no se cuenta con las dosis necesarias para vacunar a quienes se encuentran expuestos en primera línea. No hay claridad con respecto a cuántas personas fueron vacunadas, ni cómo seguirá la campaña de vacunación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

“¿Cuál es la base científica de llevar chicos a las escuelas con padres que no están vacunados?”, se pregunta un médico del hospital Tornú (Infogremiales, 17/1). Lo cierto es que se hizo caso omiso a las familias y docentes que se oponen a esta cuestión, quienes sostienen -basándose en las experiencias de los Estados Unidos y Europa- que en muchas escuelas, sobre todo en las públicas, las condiciones no están dadas para un regreso seguro a las aulas, ya sea por cuestiones edilicias y/o por la cantidad de estudiantes que ocupan las aulas que muchas veces decantan en un hacinamiento.

El retorno a las aulas impactará de lleno en el sistema de la salud, pero al gobierno de Rodriguez Larreta, parece no importarle como se ha visto en los acuerdos paritarios de hambre que ha otorgado con aval de la burocracia sindical para el personal de salud. Los y las trabajadoras de salud sufrieron una pérdida del 60% de valor de sus salarios en los últimos cuatro años.

La crisis en el sistema sanitario ha quedado al desnudo con la pandemia del COVID 19 durante el 2020 y las trabajadoras y trabajadores de salud se vieron expuestos al riesgo de contraer virus por la falta de recursos y las condiciones precarias en las que trabajan. Durante todo este tiempo se realizaron diversas manifestaciones en reclamo a salarios dignos, equipamiento adecuado y el pase a carrera profesional de enfermería. Aun así, las condiciones no mejoraron.

El sistema de salud, hoy con 1.500 casos diarios está colapsado fundamentalmente ante la falta de personal y la curva de contagios sigue en alta. Queda en evidencia la hipocresía, la falta de empatía y la deshumanización por parte de los gobiernos hacia quienes en su momento fueron aplaudidos y considerados “héroes” y “heroínas”.

En provincia, la situación no es muy diferente. Kiciloff confirmó el retorno a clases para el 1 de marzo. Aquellos alumnos que no pudieron tener acceso a la virtualidad por falta de Internet o computadora, deberán asistir presencialmente a la escuela. Esto no asegura que no se contagien ni que no puedan contagiar al resto de los integrantes de su familia. Por otro lado, la vacunación "masiva" pautada para el 28 de enero viene a un ritmo lento, cuando todavía el personal de salud no ha sido vacunado en su totalidad, ya que hay que esperar a que lleguen las nuevas dosis.

El gobernador se jacta de un porcentaje de disminución de contagio, de un "descenso de casi 300 casos en promedio diario semanal", para justificar una apertura que, a un alto costo, podría demostrarse como apresurada. Los que en definitiva cargarán a su turno con el problema será el personal de salud, no los funcionarios de turno. En el interior del país aún no se confirmó la vuelta a clases, pero hay una clara tendencia a que esto suceda en el resto del país.

Atrás quedó esa pseudo preocupación y reconocimiento a los “héroes” de la primera línea. Abrir las aulas nuevamente implica, para el personal de salud una sobre explotación que no tiene condiciones de afrontar en el grado actual de agotamiento. Rechazamos el retorno a las aulas en estas condiciones y llamamos a todo el personal de salud a deliberar mediante reuniones y asambleas y elevar pronunciamientos y declaraciones.

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