No hay ´condiciones seguras´ para la vuelta a las aulas: organicemos la huelga general educativa

Escribe Tribuna Docente (Tendencia) - CABA

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El gobierno de la Ciudad, con el aval de Nación, pretende abrir las escuelas porteñas el 17 de febrero incorporando a toda la matrícula de la ciudad antes de fin de mes. Para llevar adelante ese objetivo, ha lanzado una campaña furibunda contra la docencia por los medios de comunicación.

El país alcanzó los 2 millones de contagios y casi 50.000 muertos por Covid. En el caso de AMBA, las cifras diarias actuales son similares a las registradas en el ´pico´ de pandemia, durante el año pasado. La ocupación de camas en los establecimientos de salud de esta región, alcanzó un 60%. En estas condiciones y bajo el nombre de “socialización” se pretende exponer a docentes, estudiantes y familias al contagio, en medio del rebrote. En el caso de CABA, docentes y auxiliares de Escuelas de Verano han denunciado la existencia de contagios entre docentes y estudiantes, que están siendo ocultados por Larreta y Acuña, donde no se cumplen los protocolos para evitarlos: “profes con fiebre a quienes obligan a ir igual; auxiliares que presentan resultados positivos de coronavirus y autoridades que no aíslan a las burbujas ni avisan a los padres de los niños; termómetros que no funcionan y faltante de alcohol y agua” (Pagina 12, 31/1).

La ´cruzada´ por el regreso a las aulas, que desarrollan los diferentes gobiernos, no responde a una necesidad pedagógica sino a un reclamo del capital que vio afectada su capacidad de producción (y reproducción) como resultado del aislamiento social y los protocolos. La vuelta a la modalidad presencial viene acompañada de la eliminación de las licencias por cuidado de menores a cargo. En otras palabras, la vuelta a la presencialidad, de docentes y estudiantes, a como dé lugar y “sin condiciones”, es la señal política definitiva de la voluntad de los gobiernos de ´normalizar´ la actividad económica a cualquier precio.

El retorno a las aulas ha puesto sobre el tapete problemas estructurales de las escuelas públicas. Los edificios escolares no están preparados para cumplir las normas seguridad e higiene que requiere la crisis sanitaria. La falta de construcción de escuelas genera superpoblación en aulas; el ahogo presupuestario se traduce también en la falta de personal docente y auxiliares. La vacunación, en CABA, está en un impasse. El rechazo al ´retorno´ a la escuela crece entre docentes y padres. El gobierno tomó nota de esto y extorsiona a las familias con la posible pérdida de la vacante. Pese a esta amenaza, el movimiento de familias se extiende.

Las y los docentes de la ciudad venimos de una experiencia de lucha muy importante durante el 2020. Se desarrollaron grandes asambleas distritales, se escribieron pronunciamientos, en algunos casos conjuntamente con las familias. Esta acción independiente, logró que fracasaran las burbujas a fines del año pasado, a las cuales asistieron sólo el 0,5 de la matrícula escolar. Debemos apoyarnos en esa experiencia de lucha para atravesar esta nueva etapa.

El gobierno porteño se vale de la extorsión a docentes, estudiantes y familias, para forzar un regreso a las aulas sin condiciones. Es la punta de lanza contra otros sectores de trabajadores. Las exhortaciones a discutir las “condiciones de regreso” para que estas sean “seguras”, caen en un saco roto.

Los sindicatos

La burocracia de CTERA ha planteado que el regreso a las clases presenciales debe ser “consensuado” en las reuniones de la paritaria nacional previstas para este mes. No cuentan, sin embargo, con ningún mandato de base para tomar decisiones. Lo mismo ocurre con UTE, en CABA, que más allá de su impostura de convocar a una retención de tareas en lugar de llamar a la huelga sin convocatoria a ninguna instancia de deliberación de la docencia, de este modo, están dejando librada a cada escuela y a cada docente a su propia suerte. La búsqueda de “concesos” planteados por CTERA es la cobertura de una entregada.

La conducción de Ademys denuncia las condiciones en las que se encuentra la escuela pública y ha llamado a asambleas, pero con el propósito de discutir las “condiciones de regreso”. Colocan la exigencia al estado de condiciones seguras, dejando atrás la consigna de “en pandemia no volvemos”.

En este contexto, desde Tribuna Docente Tendencia entendemos que la única condición segura, para defender nuestra salud y vida que nos cabe a los y las trabajadores/as de la educación, estudiantes y familias es la de rechazar la presencialidad.

Pongamos en pie, asambleas por escuelas y distritos para organizar la Huelga general educativa. Desde estos planteos y con esta perspectiva convocamos a participar de la asamblea unificada convocada por Ademys.

  • En defensa de la vida de las familias trabajadoras rechazamos la vuelta a la presencialidad.
  • Entrega de dispositivos tecnológicos y conectividad para estudiantes y docentes, para garantizar las clases virtuales.
  • Otorgamiento de licencias para todos/as los/as trabajadores por cuidados de menores y familiares de riesgo.
  • Aumento del presupuesto educativo, para la realización de obras escolares y construcción de escuelas, bajo control de familias docentes y estudiantes.
  • Aumento salarial de emergencia del 50%.
  • Apertura de las paritarias, por un salario igual a la canasta familiar.
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