“Utilizan la bandera de la reparación histórica para llevar adelante un negocio inmobiliario”

Marcelo Ramal en la audiencias pública por la rezonificación del predio de Avenida La Plata.

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"Buenas tardes a todos y todas.

La primera cuestión que quiero señalar es la siguiente: ¿Estamos discutiendo acá estrictamente una reparación histórica al club San Lorenzo? Es decir, ¿estamos discutiendo la devolución de los terrenos que en su momento fueron sustraídos y entregados a un supermercado extranjero? No, estamos ante una malversación política: se está utilizando la bandera de la reparación histórica para llevar adelante un negocio inmobiliario. Hay una cuestión muy clara: la rezonificación no es la mera devolución de terrenos, ni siquiera es la devolución del estadio, sino que es la habilitación para un conjunto de negocios, hotel, galería comercial, restaurante, y un estadio que –como es muy claro y se ha dicho acá– para amortizarlo le van a dar un uso intensivo en materia de recitales y otras actividades. Esto significa un rediseño completo del barrio de Boedo. Y como toda rezonificación, es la transferencia de una renta económica extraordinaria de carácter público en favor de un grupo de intereses privados.

Naturalmente, como toda transferencia de renta no es gratuita: la pagan los vecinos afectados de diferentes maneras por el enorme impacto ambiental del proyecto.

Muchos dijeron acá que no hay una transferencia a un interés privado, porque es en beneficio de un club social. Pero tenemos que ver las cosas como son: hace mucho que el fútbol ha sido usurpado y expropiado en beneficio de grupos empresarios que explotan el sentimiento popular, se sirven de él, y debo decirlo en el caso de San Lorenzo, de miles de hinchas que aportaron a la recuperación de este predio, y que ahora va a ser usado en función de intereses privados diversos.

Hay una manipulación de la pasión futbolera en función de ese conjunto de intereses que, además, y en el caso del grupo empresario que ha ocupado al Club San Lorenzo, lo está llevando a la ruina. Al extremo de que, en este momento, hay jugadores del club que se quieren vender para pagar las deudas contraídas… con esos mismos jugadores. Esta es la gente que se va a beneficiar con la rezonificación.

Yo fui legislador de la ciudad por el Partido Obrero en el Frente de Izquierda (FIT). No voté rezonificaciones, por todo lo dicho: porque se trata de una transferencia de renta en beneficio de un interés privado. Cuando se planteó este debate en torno de lo que después iba a ser el Estadio Arena con el club Atlanta, tuve esta misma posición de rechazo.

Pero este no es un tema de los vecinos de Boedo solamente. Hoy, existe un estadio en el Bajo Flores, que estaba asociado a una promesa incumplida; la del desarrollo urbano en una zona postergada del sudoeste de la ciudad. En el debate que tiene lugar en esta audiencia, ¿acaso no importa este abandono en el Bajo Flores? Es decir, la deserción respecto de una responsabilidad, que no era del club San Lorenzo, sino de los gobiernos que sistemáticamente desoyeron el reclamo de una urbanización social en el sudoeste de la ciudad.

Lamento la duplicidad de mucha gente que denuncia lo que ocurre en Costa Salguero en materia de medio ambiente, pero avala negocios inmobiliarios en Boedo. Hay que ser consecuentes: si se defiende el espacio público y el equilibrio urbano en Costa Salguero, se lo defiende en toda la ciudad. No estoy de acuerdo con las defensas “a medida”. Yo lamento la utilización de un sentimiento popular para impulsar un negocio. Como socialista, como hombre de izquierda, no concedo a la manipulación demagógica que realizan los intereses capitalistas sobre el sentimiento popular. Deploro, lamento, que diputados de izquierda hayan votado a favor de este negocio inmobiliario.

El deporte es algo extraordinario, maravilloso. Pero como muchas otras cosas extraordinarias y maravillosas, es antagónico con el capital. ¿Reparación histórica? Sí, por supuesto, la verdadera reparación histórica sería un gran espacio público, 100% verde, cultural y educativo en la zona y en el predio que estemos discutiendo; que se integre a un equilibrio urbano que, de una vez por toda tiene que poner en valor, no a los negocios inmobiliarios, sino al mundo del trabajo. Asegurando el derecho a la vivienda, a los parques, a la formación cultural y deportiva integral y no al armado de un negocio de un puñado de grupos capitalistas en nombre del deporte."

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