Crónica y balance de una victoria anunciada: la semana antiminera en Chubut

Escribe Iván Marín

El contundente corte total de Ruta 3, las multitudinarias movilizaciones, los escraches a diputados y el recule provisorio del Gobierno.

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La suspensión de la sesión legislativa del jueves último para tratar el proyecto de zonificación minera fue precedida en la tarde-noche del miércoles por multitudinarias movilizaciones en distintos puntos de la provincia, que se convocaron con apenas 3 o 4 horas de antelación y en condiciones climáticas adversas. Ese día cientos de manifestantes cerraron la jornada con escraches en los domicilios de varios diputados promineros, destacándose el que se dio en la casa que tiene en Playa Unión, Roddy Ingram de Chubut al Frente. En la madrugada en que se debía sesionar se llevaron adelante distintas acciones: en Rawson un sector concentró en Casa de Gobierno; en Puerto Madryn hicieron lo propio en el centro, y ocurrió lo mismo en Esquel y el resto de cordillera como así también en Comodoro Rivadavia. En Trelew se llevó a cabo un corte total de la Ruta Nacional N°3. La amenaza de paralización de la provincia era un hecho cuando se conoció la suspensión de la sesión. Un triunfo parcial pero importante.

El vicegobernador Ricardo Sastre, a cargo de la presidencia de Legislatura, fue el encargado de comunicar que se posponía la sesión. Esgrimió como justificativo la imposibilidad del Estado para garantizar la seguridad de los legisladores, quienes supuestamente temían por su integridad física luego de los escraches de la noche anterior. Es la tercera vez desde diciembre que el Gobierno debe dar marcha atrás con el tratamiento de la repudiada ley, pese a que el Gobernador Mariano Arcioni denunciara que no se dejaría amedrentar por “500 ruidosos”. Los “ruidosos” esperan por el tratamiento de la Iniciativa Popular contra la megaminería, para la que recolectaron más de 30 mil firmas.

El corte en Ruta 3

La suspensión del tratamiento del proyecto de ley fue respondida con la continuidad del corte total de ruta en Trelew. La asamblea exigía para levantarlo que dieran de baja el susodicho proyecto, se comprometieran a que las sesiones sean presenciales o se presentara Sastre a la ruta a dar algún tipo de respuesta. En el lugar se encontraban trabajadores y vecinos de todo el valle. La inmensa mayoría con fuerza para seguir resistiendo, incluso contra el apuro de la burocracia sindical para retirarse. Tomás Montenegro, secretario General de la CTA de los Trabajadores y miembro de la conducción de la ATECH (Asociación de Trabajadores de la Educación del Chubut) por la lista Celeste, fue el principal agitador para levantar el corte ni bien se conoció que la Legislatura no trataría el proyecto. La burocracia sindical estatal venía de acordar con el Gobierno la vuelta a clases presenciales sin consultar a las bases en asamblea, entregando no solo los salarios atrasados de los trabajadores sino también exponiendo su salud al peligroso virus. Eso fue lo que envalentonó a Arcioni a intentar nuevamente avanzar con la megaminería.

A media mañana en Puerto Madryn, en Esquel y en la Comarca Andina también se llevaron adelante cortes de ruta, en algunos casos intermitentes. En Trelew la jornada transcurría con mucha algarabía, aguante y “newen”, como suelen afirmar miembros de los pueblos originarios. Cada tanto había algún que otro cruce con camioneros pero no pasaba a mayores. Las colas de vehículos a ambos lados de la ruta eran de varios kilómetros. Las actividades contra la megaminería que se suelen hacer todos los 4 de cada mes se trasladaron a la ruta, por lo que luego del mediodía se fue acercando más gente al lugar.

Imposibilitado de reprimir, sin sufrir un gran costo político -tanto para Arcioni, aunque la ruta fuera nacional, como para Alberto Fernández-, al Estado no le quedó otra que apostar al enfrentamiento entre trabajadores. Fue así que la Gendarmería liberó zona para que un grupo de camioneros amenazara con golpear a los manifestantes. Una gran columna de mujeres se puso al frente de la inminente contienda y evitó que la cosa pasara a mayores. La reducida patota se retiró con la cabeza gacha ante los cantos y gritos de las compañeras en defensa del agua y la vida. Por otro lado, algunas horas más tarde, cuando se levantó el corte, la inmensa mayoría de los camioneros y demás vehículos varados hicieron sonar sus bocinas a los manifestantes a la vera de la ruta, en clara señal de acompañamiento a la lucha.

Solodaridad camioneros

Crisis política y año electoral

Nuevamente el tema minero puso en el tapete la debilidad del régimen político chubutense. Cuando esta gestión comenzó en diciembre de 2019, la Legislatura estaba compuesta por 3 bloques: 16 diputados en Chubut Al Frente, 7 en el Frente de Todos-PJ y 3 en Juntos por el Cambio. A fines de enero del año pasado el bloque de Chubut Al Frente se rompía de hecho cuando el gobierno anunciaba su intención de avanzar con la megaminería: los diputados que responden a Sastre y al intendente Adrián Maderna comunicaban que se retiraban aunque finalmente terminaron conformando un interbloque. En las últimas horas se conoció que los tres diputados madernistas y Rossana Artero conformarán un bloque propio y votarán junto al PJ, según informó diario El Chubut. Por su parte, Carlos Eliceche se iría del bloque pejotista e impulsaría uno personal, como ocurrió con el diputado del PRO, Sebastián López. De esta forma a un año 3 meses de gestión, en Legislatura habría de mínima 6 bloques.

En el peronismo (tanto en Chubut al Frente como en el PJ) se pasan factura de un lado al otro por el doble discurso con respeto a la megaminería. Lo cierto es que de conjunto todos los sectores del peronismo están de acuerdo con la minería a cielo abierto pero los problemas aparecen cuando se tienen que hacer cargo de los costos políticos que lleva su aprobación. Lo que lleva a que en general, más allá de las gestiones al frente del Estados, quienes estén en gobierno se pronuncien a favor y quienes están en la “oposición” sean más renuentes por cálculos electorales, como ocurre en el presente año.

Cordon de mujeres para proteger el piquete

La “gobernabilidad”, siempre la “gobernabilidad”

De todas formas, nadie come vidrio en los partidos patronales. La crisis política provincial pegó un salto en la provincia con la muerte del exgobernador Mario das Neves en octubre de 2017 y desde entonces la cuestión de la “gobernabilidad” se ha puesto en cuestión en varias oportunidades. Es que Arcioni se tuvo que hacer cargo de un Estado en bancarrota y con una deuda externa en dólares millonaria, imposible de afrontar sin ajustar sobre los trabajadores y el pueblo, según la perspectiva de los partidos patronales. El desmantelamiento de los servicios del Estado viene acompañado por el pago fuera de tiempo y forma a los estatales desde 2018. En estos tres años la autoorganización y coordinación de las bases estatales se expresó en numerosas y grandes movilizaciones, cortes de rutas, ocupaciones de dependencias estatales, puebladas, incendios de puertas de Legislatura y Casa de Gobierno, entre otras expresiones. Si bien con el inicio de la cuarentena por el Covid-19, hubo un relativo impasse, las movilizaciones se mantuvieron con sus flujos y reflujos.

Este escenario convulsivo de fondo lleva a las fuerzas patronales a intervenir con cierta cautela. Desde el PJ-kirchnerismo, y en especial la burocracia sindical, se acuerda con acompañar las políticas de ajuste pero se oponen a avanzar con la megaminería porque desatará una rebelión popular de final imprevisible, aunque con grandes posibilidades que sirva de acicate de articulación con las otras causas, es decir que se convierta en un proceso consciente de coordinación contra el ajuste y la megaminería.

Incluso la Conferencia Episcopal Argentina se manifestó en apoyo a la Diócesis de la provincia del Chubut, que se declaró en contra de la megaminería en la provincia. La Iglesia Católica, el PJ-kirchnerismo y la burocracia sindical, desde la oposición burguesa al arcionismo, lo sostienen al frente de la gobernación a sabiendas que el costo político de su caída producto de la movilización popular será fulminante para el régimen.

piquete

Cómo prepararse para las próximas batallas

La jornada del 4 terminó con movilizaciones importantes en las principales ciudades. En Esquel fue multitudinaria nuevamente y en Comodoro Rivadavia finalizaron en la escribanía de Arcioni. En Trelew se decidió levantar el corte de ruta tras casi 12 horas y se acordó una movilización provincial a Casa de Gobierno para la semana próxima. Según trascendió en algunos medios, el martes 16 de marzo se trataría en Legislatura el proyecto minero.

Si el Gobierno no vuelve a recular, los próximos días serán claves para la organización de la lucha. Se hace imprescindible la convocatoria de asambleas populares en los centros políticos de cada localidad para deliberar y coordinar plan de lucha. La movilización a Casa de Gobierno debe ir acompañada de un paro general y los sindicatos deben aportar colectivos en las principales barriadas para que sea una acción contundente. En los lugares de trabajo hay que autoconvocarse para discutir cómo intervenir en la situación, no solo en defensa del agua, sino también de los salarios y de la vida, ante la vuelta a clases presenciales de manera inconsulta. El movimiento ambientalista debe apoyar la lucha en defensa de los salarios y los trabajadores hacer lo propio con la defensa del agua. No es algo imposible ya que gran parte del activismo pertenece a ambos sectores pero se topan con el escollo de las burocracias sindicales y la dirigencia política de los partidos patronales o de fuerzas políticas pequeñoburguesas filo-k, como es el caso de algunos partidos municipales, que hacen lo imposible para que las luchas no se articulen. ¡Por un Chubutazo contra la megaminería y el ajuste!

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Fotos: Aníbal Aguaisol

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