Ezeiza: hace seis meses que no cobran los docentes de FinEs

Escribe Cristian Cañete

Tiempo de lectura: 2 minutos

Ciento cuarenta docentes del programa FiNes en Ezeiza venimos reclamando por el pago de nuestro sueldo que esta vez llegó a los 6 meses de atraso, desde septiembre de 2020.

Ante esta situación, desde mediados de febrero nos empezamos a organizar y nos autoconvocamos en una asamblea para encarar colectivamente la lucha por nuestro reclamo.

Impulsamos una campaña por las redes sociales, hicimos una pegatina de afiches en el centro de Ezeiza, hicimos una agitación en la peatonal, sacamos un comunicado público, y una nota que fue presentada en jefatura distrital. Obtuvimos el apoyo de Suteba y un compromiso de Udocba de apoyar el reclamo.

A raíz de esta movilización hemos sido convocados a una reunión con los inspectores de distrito y de región, y a partir de ello empezamos a conocer más la situación.

Se abrieron por este motivo, dos líneas de acción: por un lado, se puso en marcha un operativo contrarreloj para que desde Ezeiza se eleve a La Plata los datos de todos los docentes sin cobrar. Por otro lado, se inició una investigación sobre el motivo del atraso para establecer responsabilidades.

El 5 de marzo una parte de los docentes ya hemos cobrado, pero aún restan muchos más, por lo cual la lucha sigue y lo seguimos tomando colectivamente entre todos, hasta que haya cobrado el último compañero. Ha renunciado un coordinador distrital y otro tomó licencia. En estas condiciones se están efectuando nuevamente todos los reclamos de los que aún faltan cobrar.

En el programa FiNes nos han acostumbrado en los últimos años a soportar entre dos y tres meses de atraso en el pago, pero en este caso se llegó a un punto extremo. Ezeiza no es la excepción, en el resto de la provincia, la mayor parte de los docentes percibió sus haberes del segundo cuatrimestre 2020 recién en enero 2021. Todavía hoy hay muchos compañeros que no cobraron, diseminados a lo largo de la provincia.

A la falta de estabilidad laboral, a las deficiencias de infraestructura en las sedes (mayormente son clubes o comedores barriales) a la falta de soportes informáticos para desarrollar las clases virtuales, debemos agregar los atrasos en los pagos. Una completa vulneración, no ya del estatuto del docente, sino de los más elementales derechos laborales.

Vamos por el cobro inmediato de todos los compañeros faltan y seguimos organizados porque con esta experiencia quedó demostrado una vez más que la unidad hace la fuerza.

Suscribite a Política Obrera