Brigadista de Chubut: “No tenemos equipamiento ignífugo para combatir los incendios”

Escribe Iván Marín

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Los 25 trabajadores del Servicio Provincial del Manejo del Fuego del paraje que fue arrasado por el incendio, además, al igual que el resto de los estatales en Chubut, no cobran en tiempo y forma sus salarios.

Mauro Ariel Sánchez, lleva 16 años como brigadista del Servicio Provincial del Manejo del Fuego (SPMF) de Chubut en Las Golondrinas, uno de los sectores más afectados por uno de los mayores crímenes sociales producidos en Chubut. La delegación de esa localidad del SPMF cuenta con 25 trabajadores y fue literalmente devastada por un tsunami de fuego el martes 9 de marzo último. Cuatro compañeros perdieron sus autos en el lugar mientras combatían los incendios en los barrios, y él aún sigue sin entender cómo el suyo se salvó.

“Yo estaba en una jornada de ataque amplio en El Maitén desde las ocho de la mañana. Y a la tarde nos dan la alarma que se prendía fuego Las Golondrinas. Ahí abandonamos ese incendio y vinimos acá porque es nuestra jurisdicción”, comienza con su relato a Política Obrera Sánchez. “En Las Golondrinas estuvimos salvando gente, evacuando gente, salvando casas. Fue un infierno. Y de la nada nos dicen que se está prendiendo fuego la Brigada. Dejamos ese incendio y vamos abajo también a evacuar gente, sacamos a una señora totalmente quemada. Ya había habido combatientes anteriores de Cholila que evacuaron también gente quemada”, continúa.

Consultado si había visto algo de similares proporciones, responde que sí pero no en el marco de un incendio interface, es decir aquellos que afectan a viviendas, en este caso ubicadas en zona boscosa. “Esto se podría haber previsto hace 15 años atrás. Nosotros hicimos un censo de probabilidad de incendios en casas con el Plan Nacional del Manejo del Fuego, con el SPLIF (Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales- de Río Negro). Esto se declaró zona roja”, informa. Y agrega: “Todas las calles que usted ve en Las Golondrinas no son de doble acceso, sino de uno solo. Todo esto que pasó ya lo habíamos previsto. Nadie hizo nada. Tuvimos incendios grandísimos en Lago Puelo, Cholila”. Señala que con esos trabajos mínimos se habría facilitado la evacuación y salvado más casas. Ese día del incendio “la gente se aglomeró, fue un embotellamiento infernal acá”, expresó.

Apelamos a su experiencia para preguntarle si considera que los incendios fueron intencionales y no dudó al responder: “Mi opinión personal es que esto fue todo armado”.

Todos los vecinos nos responden en las entrevistas y charlas que tuvimos en los barrios que para ellos fue intencional porque el fuego los rodeó desde distintos lugares y que se combinó eso con los vientos.

Sí, aparte fue simultáneo. Venía gente desde el mismo El Maitén, de Cholila, tenemos incendios allá, no vamos a poder ir a Las Golondrinas. ¿Tan simultáneo va a ser todo?

La precarización laboral es un crimen social...

Es sabido que la provincia del Chubut se encuentra hace más de tres años movilizada contra las políticas de ajuste del gobernador Mariano Arcioni, que incluyen a la megaminería. Esa situación no les es ajena a los trabajadores del SPMF, a quienes les deben uno o dos sueldos, según el rango en que se encuentran. Pero lo criminal del ajuste no se reduce a lo salarial sino que también se expresa en los recursos para afrontar los incendios. Sánchez denuncia que en el 2005 le entregaron la camisa que tiene puesta, -la más gruesa que tiene-, y además tienen “otra rojita que son para taller, para trabajos que nada que ver tienen con los incendios”. Prosigue: “Siempre se fue parchando, consiguiendo cosas de nuestros bolsillos, poniendo naftas en nuestros vehículos, todo para poder cumplir mínimamente”.

¿Tienen equipamiento ignífugo ustedes?

No. Estos pantalones nos lo dieron desde el Plan (Nacional del Manejo del Fuego).

¿Eso es un material elemental?

Sí.

¿Eso en otros lugares lo tienen?

De punta. Nuestros colegas del Plan Nacional, el SPMF, Parques Nacionales que están acá cada dos o tres años eso se vence y viene equipamiento nuevo. Nosotros nos arreglamos como podemos.

Además, Sánchez manifiesta que cuentan solo con 25 brigadistas para cubrir más de 40 mil hectáreas y que en un comienzo eran alrededor de 50 pero los fueron repartiendo a otras localidades. El ajuste mata y no es solo una frase: lo saben las familias de los 3 fallecidos oficiales en los incendios. En todos los barrios que visitamos nos informan que el Estado brilla por su ausencia mientras los vecinos se autoorganizan para hacer llegar las donaciones y reconstruir sus viviendas en épocas en que las primeras heladas ya se hacen presentes. Los días que vienen serán muy duros y avizoran grandes movilizaciones en la zona.

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