El cierre de las escuelas es clave para bajar los casos de Covid-19

Escribe Emiliano Monge

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Para el Financial Times de su edición del 30 de marzo, “la reapertura de las escuelas ha jugado un rol significativo en retardar la baja de casos de Covid-19 en el Reino Unido en las últimas semanas”. Dicho de otra manera, la “presencialidad escolar” ha desacelerado la caída de la curva, mientras la vacunación masiva y las restricciones provocaron una disminución drástica de casos.

Esta conclusión está en línea con estudios realizados en EEUU, Reino Unido y Suecia, que demuestran que la reapertura de las escuelas propagó la enfermedad y aumentó la cantidad de casos intracomunitarios. La respuesta de los Gobiernos fue adulterar o ignorar datos científicos (https://politicaobrera.com/internacionales/4325-estados-unidos-biden-falsifica-datos-cientificos-para-reabrir-escuelas). Los jóvenes, aunque asintomáticos, propagan la enfermedad en las comunidades, a través del transporte público y de sus familias, como resultado de la “presencialidad”.

Según FT, la reapertura de las escuelas frenó la caída de los contagios “a pesar de los efectos de las nuevas restricciones (lockdown) y de la aplicación de las vacunas” (ídem). Esto contrasta con la política que se aplica, por caso, en Argentina, donde la vacunación marcha a paso lento: las autoridades nacionales y locales han morigerado las restricciones y continúan sosteniendo la presencialidad, agravando la segunda ola de la pandemia en el país.

La presencialidad enferma y mata

“Desde principios de marzo, nuevos casos diarios de coronavirus bajaron a menos de 6.000 en el Reino Unido de un pico de 50.000 en el comienzo del lockdown en Inglaterra a comienzos de enero. Los científicos dijeron que el impacto del retorno a las clases en Inglaterra del 8 de marzo estaba comenzando a mostrarse ya que rondaban la marca de 5.000 casos en un promedio de 7 días (…) Los datos confirman las advertencias de los científicos en el período previo a la reapertura de las escuelas, el primer paso en la hoja de ruta del gobierno del Reino Unido para salir del encierro, de que el regreso de los alumnos a las aulas inevitablemente aumentaría los casos”.

“Es probable que cada cambio a medida que salimos del encierro lentamente tenga un efecto en los niveles de infección”, dijo Lawrence Young, virólogo de la Universidad de Warwick, y advierte: “Recién estamos comenzando a ver el impacto de que los estudiantes regresen a la escuela. El efecto del regreso a la escuela comenzaría a materializarse en datos de fines de marzo”.

Las mutaciones del virus crean incertidumbre respecto de la efectividad de las vacunas que actualmente circulan. “En una reunión el 11 de marzo, el Grupo Asesor Científico para Emergencias (Sage) del gobierno señaló que los datos mostraban un ‘número significativo’ de personas que desarrollaban síntomas de Covid-19 a los pocos días de recibir su primera inyección de la vacuna. Esto ‘puede sugerir algún cambio de comportamiento después de la vacunación (y antes de que se desarrolle la inmunidad)’” (ídem).

Los ensayos clínicos han demostrado que las vacunas no evitarán la infección en al menos el 10% de las personas, lo que significaría que más de 3 millones de los que ya han recibido inyecciones podrían seguir siendo vulnerables al virus. Los científicos de Sage han advertido que existe una creciente evidencia de que la variante 501Y.V2, identificada por primera vez en Sudáfrica, causa una caída del 30% en la eficacia de la vacuna. “Limitar la propagación de esta variante y otras que podrían vencer a la inmunidad natural o inducida por vacunas será crucial para evitar que aumenten las tasas de infección y mantener el impulso a la baja en hospitalizaciones y muertes”, dice FT. Pero lo que está frenando esta limitación es la reapertura de las escuelas.

La escuela, foco de contagio

Las estadísticas muestran que los casos estaban nivelados en todo el RU salvo en las escuelas, donde se registraron considerables subas. La Oficina de Estadísticas Nacionales (OEN) anunció el viernes que los niveles de infección en toda Inglaterra se mantuvieron en comparación con la semana anterior, en 1 de cada 340 personas, “pero la principal excepción fue un aumento entre el personal educativo y los estudiantes, especialmente los de educación secundaria” (ídem).

“En Escocia, donde las escuelas comenzaron a reabrir presencialmente dos semanas antes que en Inglaterra, se descubrió que las tasas de infección aumentaron en un 14 por ciento a 1 de cada 240 personas. Las tasas también han subido en el norte de Inglaterra, pero los funcionarios de salud han atribuido esto a la decisión de levantar el bloqueo demasiado temprano el verano pasado, lo que significó que las medidas no lograron aplanar la curva epidémica de manera efectiva. En Yorkshire y Humber, por ejemplo, los casos se sitúan en 1 de cada 200, según la OEN” (ídem).

La presencialidad contagia y mata, como lo demuestran diversos estudios en todo el mundo. Es necesario utilizar la ciencia para defender la vida humana.

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