Salta: organicémonos contra los despidos y suspensiones en comercio

Escribe Fernanda A. – Trabajadores de Comercio en Lucha

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El mes de abril estuvo atravesado por dos luchas de los trabajadores de comercio, que son la antesala de los próximos combates – Garbarino y Ribeiro.

Los trabajadores de Garbarino enfrentan un vaciamiento en los hechos de la empresa. En las últimas semanas varias sucursales han sido cerradas en todo el país. Los trabajadores son extorsionados por la empresa para mejorar sus performances en ventas, y en el mes de marzo las ventas fueron récord. La modalidad de la venta online, que ha crecido en el marco de la primera ola, parece ser el enfoque que ha elegido la patronal de Carlos Rosales, que se hizo con 6 empresas del grupo Garbarino SAIC en junio del año pasado. Los trabajadores lanzaron a inicios de mes un paro por tiempo indeterminado con la toma de la sucursal central para evitar que continúe el vaciamiento.

Con la excusa de la pandemia -y a pesar de haber cobrado el REPRO y ATP-, la patronal no pagó los aportes previsionales, la obra social ni los embargos judiciales por cuota alimentaria a los trabajadores. Sostuvo de manera ruin la suspensión de un 30% del total de la planta y se juega a imponer el retiro voluntario de los trabajadores con más antigüedad (despidos encubiertos). La patronal tuvo que liberar el pago parcial de sueldos, por un lado, como resultado de las medidas de lucha, pero, por el otro, para poder guarecerse bajo el Ministerio de Trabajo, que dictó la conciliación obligatoria sin tomar represalia alguna contra las violaciones de derechos laborales por parte de la empresa.

La otra lucha importante es la de los trabajadores de Ribeiro, quienes también enfrentan el desmantelamiento de la empresa. Los trabajadores denuncian que la empresa solo les “ha mandado un mail diciendo que tenemos que embalar la mercadería y que a partir de ahí se verá”. El 30 de abril vencía el contrato de alquiler de la principal sucursal en Salta, lo que plantea que los trabajadores se quedan sin local físico para ir a trabajar. Ahora la patronal, les ofrece seguir bajo el teletrabajo, sin claridad sobre su continuidad laboral, salarios ni condiciones de la misma.

Mientras todo esto pasa, el Sindicato de Comercio mira para otro lado – con nuestros reclamos, pero no con el de las patronales. Cavalieri ha sido el primero en la fila para reclamar que continúe el REPRO II, que como quedó en claro con los trabajadores de Garbarino no ha ido al pago de la obra social ni aportes patrones, pero sí para enriquecer a los bolsillos de las patronales, que han recogido ganancias extraordinarias en pandemia a costa de sus trabajadores.

La misma línea sigue el último acuerdo paritario que es una verdadera estafa – 16% para el 2021 y 16% para el 2022.

Tomando el camino que abren las luchas de Garbarino y Ribeiro se pone como tarea de primer orden poner en pie una fuerte organización de trabajadores de comercio de la provincia, sobre la base de asambleas en los lugares de trabajo y la elección y revocabilidad de delegados, para enfrentar los despidos, las suspensiones, la precarización del teletrabajo y/o de la atención al público sin vacunas y con miserables protocolos de bioseguridad.

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