Comercio: más muertes por Covid 19 en los supermercados

Escriben Bruno Díaz (Walmart) y Agrupación Combativos Mercantiles

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En los últimos 30 días, fallecieron por covid un trabajador de Carrefour en Milberg-Tigre, Leandro Borquez, de Walmart Tucumán; Adrián Kletzer, de Maxi Carrefour Avellaneda; y José Luis García repositor externo en CABA. Los contagios alcanzaron un promedio mayor a 160 casos semanales, solo en la cadena Carrefour. En otros supermercados ni siquiera se contabilizan.

En el mismo periodo, también hemos sufrido nuevamente la entrega de nuestro salario, una vez más por la burocracia que dirige el sindicato, que contó con la complicidad de las falsas oposiciones que se disputan el gremio y no han movido un dedo por la defensa del salario y de las condiciones laborales.

Cualquier cliente que realice sus compras en un supermercado entenderá de lo que hablamos los trabajadores. Filas extensas y mucha demora. En la mayoría de las cadenas ya no controlan la cantidad de personas que ingresan sino la cantidad de changos en uso, como sucede en algunos Wal-Mart, saturando los mercados de clientes. Ya no aguantamos trabajar en condiciones así. Estamos agotados física y mentalmente con la cantidad de tareas con las que se nos sobrecarga. Vemos cómo se vence la mercadería porque no hay personal para el control, no se rotan los productos, hay góndolas que no se llegan a reponer, y gran demora en las cajas por la falta de cajeros y de personal.

La cuestión es simple. Por un lado, han reducido la cantidad de personal y no hubo remplazo para los dispensados. Los trabajadores que ingresan, lo hacen en condiciones de híperprecarización. Hay gran cantidad de empleados de agencias que las patronales no son efectivizando, superando en algunos casos -como en los Carrefour Exprés de CABA- el periodo de prueba o, como ocurre en los Wal-Mart de zona sur del GBA, les dan la baja y toman nuevo personal. Esto, a los permanentes, nos suma además, otra tarea no bonificada – el entrenamiento a nuevo personal. Por otra parte, las patronales no están invirtiendo en mejores condiciones laborales. Faltan insumos y elementos de protección. Junto con la rotación constante de empleados, es un combo mortal para la proliferación de la precarización laboral y el aumento de los contagios.

Los trabajadores fuimos y somos los únicos que nos preocupamos por nuestra salud y también la de los clientes, a diferencia del actuar de quienes nos gobiernan y de nuestros patrones

Las medidas del último DNU no han mejorado en nada nuestra situación. Al contrario. El año pasado hacíamos horario reducido y la atención al cliente era hasta las 18. Hoy, con más de 600 muertes y 23 mil contagios a diario en todo el país, los mercantiles somos exceptuados del cierre a las 19, a diferencia de los gastronómicos. Las grandes cadenas cierran a las 20 al público, pero en algunos locales hacen quedar a los empleados hasta las 22. Los y las trabajadores de comercio somos "esenciales" sólo para garantizar la ganancia de las patronales.

Cavalieri, para apaciguar las aguas, emitió una nota pidiendo la vacunación de los trabajadores de comercio, esto luego de permitir que trabajadores pertenecientes a grupos de riesgo fueran obligados a reincorporarse con una sola dosis de la vacuna.

Debemos analizar todo este contexto, sacar conclusiones y hacer un llamado a asambleas en los lugares de trabajo. Apoyar la lucha que están llevando delante los trabajadores de Garbarino, contra los despidos y por el pago de salario; de los trabajadores de Wal-Mart que reclaman el mismo bono que acordaron los trabajadores del centro de distribución; el reclamo de los trabajadores jerárquicos de Carrefour, que exigen mejoras salariales y laborales; de los trabajadores de los call center, obligados a realizar tareas presenciales. La defensa y la conquista de las luchas en curso que están atravesando los mercantiles, nos tiene que servir para reagruparnos y pelear con un solo puño.

Sabemos muy bien qué medidas se tendrían que tomar para protegernos de la pandemia y evitar una mayor difusión del virus. Pero la conquista de nuestras reivindicaciones depende exclusivamente de nuestra intervención, de la unidad de los que estamos en pie de guerra para derrotar a la burocracia sindical del gremio y sus garantes, con perspectiva a un paro general.

Exijamos un salario mínimo equivalente a la canasta familiar, protocolos elaborados por y para los trabajadores, cierre de los mercados 18, mayor contratación de personal y vacunación masiva para dejar de poner en riesgo nuestra vida y las de nuestras familias. Estos son nuestros reclamos más inmediatos.

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