Fede Decoppet, un luchador irreemplazable

Escribe Comité de Vicente López

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Con tan sólo 56 años, el pasado sábado a la madrugada nos dejó Federico Decoppet, dirigente de la Tendencia del Partido Obrero de Vicente López. Un incansable luchador y cuadro socialista. Federico desarrolló una vasta trayectoria política en defensa de los intereses de la clase y de la construcción de un gran partido obrero. Particularmente, en los últimos años, fue protagonista, junto a otros dirigentes y militantes, de defender la historia, el programa y los métodos del Partido Obrero.

Era portero de escuela, precarizado. Luchó hasta último momento por su pase a planta. En su último día de vida, fue designado por los docentes como vocero del Comité contra la Presencialidad de Vicente López, a pesar de que era auxiliar de escuela. Estaba orgulloso de esto, él, que decía "saber poco del movimiento docente"

Fede fue toda su vida un luchador, y entendía la lucha vecinal y sindical como parte de una batalla política. Tuvo un pasado político en el PI y formó parte del FREPASO. Con el argentinazo, se produjo su acercamiento a la militancia socialista y revolucionaria. Arribó, sin demasiadas vueltas, a la conclusión de que no había posibilidades de transformación social sin una estrategia política para la revolución socialista, que se materialice en un partido de la clase obrera.

En su municipio, fue un tribuno político de la lucha contra la monopolización capitalista del suelo. Participó de luchas claves contra el lobby de la especulación inmobiliaria; denunció la construcción de megatorres y el encarecimiento del metro cuadrado en el distrito. Encarcelado en dos oportunidades, terminó liberado por las movilizaciones populares a la comisaría. En este combate medioambiental, al que concurren luchadores e intereses sociales diferentes, siempre intervino con una clara delimitación política.

Era el tribuno público del Partido Obrero y de la izquierda clasista en Vicente López.

Amable y jovial con todo el mundo, y muy querido, era mortal para los adversarios político. Se había ganado el respeto de militantes de partidos y sindicatos de la zona, que reconocían su perseverante labor militante.

Fede fue una figura clave en la defensa de la historia y el método del Partido Obrero, en la batalla por la democracia interna y el derecho a debatir las divergencias en el marco de la unidad de acción. Por esta razón, fue muy atacado por el grupo dirigente que hoy usurpó al Partido Obrero oficial. Fuerte batallador por esos principios en los últimos congresos de la organización, y vituperado por los dirigentes que hoy recuerdan su "lucha socialista" pero que lo atacaron sin escrúpulos. Fede fue uno de los 1200 compañeros expulsados que constituimos la Tendencia.

En los últimos meses, abrazó con insistencia la lucha por la legalidad de la Tendencia. Quería dar batalla en todos los terrenos, y entendía el lugar de las elecciones como tribuna política.

Un abrazo a sus hijos, a los que tanto amaba.

Hasta la victoria, compañero Federico. Procuraremos llenar tu vacío con nuestra lucha y con la de las nuevas camadas militantes.

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