Santiago del Estero: comunidad “Yacku Kachi” resiste desalojo

Escribe Nicolás Basualdo

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Este sábado 12, en la localidad de Bajo Hondo, en el departamento de Ibarra, durante la mañana la comunidad Yacku Kachi resistió el intento de desalojo ordenado por la jueza Rosa Falco, haciendo lugar a una demanda del empresario de las gaseosas Manaos, Orlando Canido.

Las integrantes de la comunidad, incluidas mujeres y niños, fueron arrojados a las calles junto a sus pertenencias, mientras un grupo decidía resistir desde el interior del terreno.

En el transcurso del día, mientras transcurrían las horas, la noticia del desalojo se conoció en la zona, lo que determinó que numerosas familias trabajadoras de la zona -unas 300 personas- se llegaran a prestar su solidaridad.

La comunidad de Yacku Kachi tiene reconocimiento en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas. Es una comunidad que en el ámbito de su territorio desenvuelven una actividad agrícola ganadera. Frente a la firmeza de la comunidad para enfrentar el intento de desalojo, el INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas) interpuso un amparo para frenarlo.

Frente a estos recursos y la presencia de la comunidad que preanunciaba que se iba a producir un enfrentamiento de proporciones, la jueza ordenó el repliegue de las fuerzas represivas a cargo del comisario Marcelo Pato, un repliegue momentáneo, porque como ya ha ocurrido en otras oportunidades, el dueño de Manaos ha logrado varios desalojos, en situaciones similares, expulsando mediante las fuerzas represivas y topadoras a sus habitantes originarios.

Es clara la connivencia del régimen zamorista con esta política expulsiva de las comunidades originarias y de pequeños campesinos en función de la expansión latifundista de un puñado de terratenientes. Son numerosos los casos a lo largo de estos años donde los terratenientes tienen piedra libre para operar con las denominadas “guardias blancas”, bandas parapoliciales, que con acciones criminales imponen mediante el terror, incluso incendiando las viviendas, el desalojo de los pobladores.

El interior santiagueño es una zona caliente, donde la pandemia esta haciendo estragos; el abandono y las carencias de todo tipo están a la orden del día. Eso mismo explica, que de manera recurrente se estén produciendo autoconvocatorias y puebladas, como la ocurrida en Montequemado, reclamando por la falta de instalaciones de salud en el pueblo.

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