Provincia de Buenos Aires: los intendentes permanentes

Escribe Federico Fernández

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La quiebra y los choques de la coalición oficialista como consecuencia de los resultados electorales tienen su propia expresión en la Provincia de Buenos Aires, escenario exclusivo de la ´remontada´ que, según el presidente, ´dignificó´ la derrota. Son los intendentes, especialmente los victoriosos (La Matanza, Merlo, Varela) y aquellos que han dado vuelta los resultados de las PASO (Quilmes, San Martin, San Fernando); los que han pasado a ´cobrarle´ al gobierno el apoyo electoral. Más precisamente se trata de anular la ley, o al menos sus efectos, que prohíbe la “reelección indefinida” de ellos mismos. Esta ley fue el producto de un acuerdo en 2016 entre Cambiemos y el Frente Renovador de Sergio Massa. El gobierno ha rubricado este aval a los intendentes con una cena en Olivos (La Nación, 18/11) y con declaraciones a favor de la ´vocera´ Gabriela Cerruti.

Hecha la ley…

Los ´mecanismos´ por el cual los barones del conurbano -algunos de ellos con 20 años al frente del ejecutivo municipal- pretenden anular la prohibición de una nueva postulación son variados. Desde una ley que directamente anule la anterior hasta la búsqueda de un “fallo judicial” que contemplando miles de vericuetos suspenda los efectos, uno de ellos sería que al haber sido sancionada en 2016 los mandatos que iniciaron en 2015 están ´exentos´ de la legislación, lo que convertiría a la ley en un fraude. Ya en los últimos meses se han acumulado distintas licencias de intendentes que pasaron a ocupar puestos ministeriales con el afán de sortear la prohibición para volver a presentarse. Como se observa la democracia capitalista es una fuente inagotable de conspiraciones contra el pueblo. El balance de décadas al frente de los municipios por estos ́caciques ́ arrojan una provincia subsumida en la miseria, la pobreza y una crisis de vivienda intolerable.

¿Sin grieta?

La ´iniciativa´ no sólo contempla a los intendentes del Frente de Todos sino que es apoyada por buena parte del PRO y por la totalidad de los radicales. Ambito financiero (19/11) titula “todos por la reelección indefinida” destacando que en este punto existiría un acuerdo ´transversal´. Esta unidad entre los ejecutivos, de todas formas, no han aplacado las consecuencias internas en cada uno de los bloques como lo prueban las declaraciones del ´ala dura´ del PRO, Patricia Bullrich, que advierte sobre la “ruptura” de Juntos (eldia.com, 18/11). Del lado del gobierno estos choques adquieren un volumen mayor como consecuencia de la semi retirada del kirchnerismo del gobierno. En la provincia era “La Cámpora” la interesada en facilitar su ingreso a los poderes municipales y se señala una diferencia con el Frente Renovador, coautor de la ley, que se sostendrá contra la reelección (Ámbito, 19/11). Kicillof, alejado de La Cámpora, se ha convertido en un emisario de los intendentes, esto tras la intervención post PASO de Insaurralde en el gabinete.

La crisis política en la provincia de Buenos Aires se encuentra condicionada a todo el realineamiento del régimen político, totalmente golpeado por la quiebra económica nacional y la pérdida de autoridad política de los bloques mayoritarios. El factor fundamental de esta crisis continúa siendo el desenlace de lo que ocurra dentro del peronismo. La clase obrera necesita su propia deliberación para terciar definitivamente.

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