Médicos cubanos: trabajadores del mundo uníos

Escribe Ana Belinco

Tiempo de lectura: 3 minutos

Los últimos días de cuarentena hemos asistido a una campaña abiertamente macartista impulsada desde el ´troll center´ de Patricia Bullrich contra la llegada de un contingente de entre 200 y 500 médicos cubanos a la provincia de Buenos Aires para asistir a los médicos locales durante la pandemia.

Laura Alonso, ex titular de la Oficina Anticorrupción, se subió a "la ola anticomunista" y twitteó: "Si nos faltaba algo...eran los médicos, espías, comisarios cubanos". Una preocupación un tanto curiosa en dos mujeres que fueron protagonistas en el "episodio Nisman", plagado de espías y servicios de inteligencia estadounidenses, israelíes y argentos. Pero parece que hay espías y espías.

Con el argumento de que "son profesionales deficientes", "que no revalidaron su título", "que son guerrilleros" y muchos otros dislates en ese sentido, se desplegó una verdadera campaña en las redes sociales.

La Confederación Médica de la República Argentina (COMRA) solicitó al gobierno, en primera instancia, la revalidación de títulos de médicos de otros países latinoamericanos ya residentes en el país como los venezolanos antes que traer cubanos.

Para hacer frente a la pandemia del coronavirus, la provincia de Buenos Aires lanzará una convocatoria para cubrir 4.580 puestos en el sistema de salud. En este marco el ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires confirmó el ofrecimiento de Cuba, que puso a disposición una brigada médica de entre 200 y 500 profesionales. Lo curioso es que esta medida fuertemente criticada por las ex funcionarias macristas está siendo impulsada en CABA por el macrista Rodríguez Larreta. El jefe de gobierno que quiso avanzar para levantar la cuarentena encerrando a los adultos mayores convoca a "médicos con y sin título revalidado en el país" para ejercer en su jurisdicción durante la pandemia. Una crítica selectiva.

La realidad es que, digan lo que digan, falta personal sanitario, en especial si se reduce la jornada laboral, como corresponde, sin afectar los salarios - o si se tienen en cuenta los altos porcentajes de contagio que se están dando en el sector por falta de kits de prevención (barbijos, camisolines, alcohol en gel, testeos), inclusive muertes entre médicos y enfermeros. La llegada del contingente isleño podría ser un alivio para un cuerpo médico extenuado que aún debe enfrentar el pico de la pandemia, pero también deja expuesta la deficiencia y el desmantelamiento del sistema sanitario a lo largo y ancho del país durante las últimas décadas.

Son aproximadamente cinco decenas de países los que reciben ayuda de los médicos provenientes de Cuba. Cuba tiene 9 médicos cada 1.000 habitantes, el porcentaje más elevado del continente americano.

Los médicos cubanos no vienen a radicarse en Argentina, de modo que no hace falta una reválida, debería bastar con que hayan obtenido su título de acuerdo a las disposiciones de su país. Tampoco se trata de un contrato de trabajo personal con cada uno de ellos, de modo que tampoco podrían competir con los médicos locales en ese aspecto. Se trata de un convenio con el gobierno de la Isla, que luego paga salarios de acuerdo a la legislación o contratos locales. Fernández y Kicillof no han dado a conocer los términos del convenio: no se sabe el costo que representa ni el tiempo de vigencia del acuerdo. Es harto sabido, sin embargo, que el estado cubano se queda con la parte del león de los ingresos, como ocurre con el personal que emplean las empresas extranjeras en Cuba. Estamos ante un elevado impuesto a los salarios, que nosotros, como socialistas, rechazamos. La derecha no hace mención a este aspecto, ni tampoco los K, que cobran impuesto a los salarios en Argentina. Uno podría decir que todo esto es asunto de cada país, pero nosotros somos internacionalistas – no diferenciamos la exacción a la fuerza de trabajo por el lugar en que se perpetra la confiscación, ni los regímenes sociales que lo aplican, salvo que lo hayan votado por la clase obrera del país que se trate. Reclamamos entonces que los médicos cubanos reciban, cada uno de ellos, los salarios establecidos en los convenios laborales de médicos de Argentina.

Es necesario que los profesionales de la salud argentinos, cubanos, venezolanos se organicen de conjunto en defensa de un convenio colectivo de trabajo que contemple condiciones sanitarias y de seguridad adecuadas, la reducción de la jornada laboral a 6 horas para que puedan estar descansados, sin reducción de haberes, un salario acorde a la función que desempeñan y para que las ART reconozcan al Covid-19 como enfermedad laboral.

Suscribite a Política Obrera