Cacerolazo en Merlo contra el DNU de Milei

Escribe José Aguilar

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Los días viernes y sábado de la semana pasada, por la noche, un grupo de 70 vecinos se autoconvocó en el Mástil (centro de Merlo) para protestar en contra del DNU de Milei. Hombres y mujeres con sus hijos se arrimaron con cacharros y palos para hacer ruido. Los cánticos fueron “la patria no se vende”, “paro … paro… paro general” y “señor, señora, no sea indiferente, la casta no lo paga, lo paga nuestra gente”. El cacerolazo recogió la simpatía de los transeúntes y llamó la atención de los trabajadores. El Mástil es un punto de paso obligado de la mayoría de los colectivos que van hacia las barriadas populosas (Parque San Martín, Libertad, Pontevedra, Mariano Acosta).

Los autoconvocados crearon un grupo de Whatsapp para todos aquellos que quisieran seguir participando de los cacerolazos contra el decreto pinochetista de Milei. En este marco, el día martes 26/12 se convocó a un “ruidazo” a las 5 de la tarde en la plaza central de Merlo. Se congregaron algunas decenas de manifestantes que llevaron adelante una enérgica actividad de denuncia contra el DNU, las privatizaciones y la pulverización de salarios y jubilaciones. Los auto-convocados repartieron volantes, charlaron con los miles de trabajadores que pasaban por el lugar, etc. Se abrió el micrófono a todos los que quisieran hablar. En la plaza se notó entre los transeúntes mucho mal humor social.

Los tres encuentros se cerraron con la apertura del micrófono para todos los participantes. Política Obrera hizo uso de la palabra poniendo el énfasis en el ataque del DNU a los trabajadores y a no depositar ninguna confianza en que el poder judicial o el congreso paren el DNU. Planteamos que el punto estratégico del decretazo yace en la reforma laboral y que hay que impulsar unir a todas las luchas y coordinarlas para que a partir de allí se comience una campaña por la huelga general, única vía para derrotar el decretazo y el rodrigazo en curso. La apertura de la palabra a todos aquellos que quieran expresar sus ideas es un punto muy positivo de estos cacerolazos-ruidazos porque abren un espacio de deliberación.

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