Salta: Gustavo Sáenz, un “piloto” en problemas

Escribe Gabriela Jorge

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A pocos días de cumplir su primer semestre de gobierno, Sáenz atraviesa una nueva crisis. Cuando comenzaba a levantar la cuarentena en nombre de que no hay circulación local de coronavirus, un nuevo caso salió a la luz. Se trata de una trabajadora rural asintomática “repatriada”, que fue conminada a realizar su cuarentena en uno de los barrios más empobrecidos del municipio de Rosario de Lerma, donde directamente fue abandonada a su suerte. Ya son 14 las personas aisladas como “sospechosos” por este caso; por otro lado, se acaba de activar el protocolo por un camionero que fue a pagar impuestos apenas regresó de un viaje sin haber realizado cuarentena o test alguno. Se devela así la completa improvisación del gobierno en la materia.

Crisis por arriba

La seguidilla de crisis que afrontó el gobierno desde su asunción ha expuesto la precariedad y las contradicciones de su coalición política. Primero, las muertes por desnutrición en el departamento de Rivadavia, después los choques con los intendentes por la eliminación de la caja de la cooperadora asistencial. Por último, una poderosa huelga autoconvocada docente que sólo pudo levantar gracias al quiebre de un sector de delegados burocráticos. Con la agudización de la crisis fiscal de la provincia, Sáenz ha tenido que meter al freezer su planteo de reforma constitucional y la ampliación de los jueces de la corte, de 6 a 9 miembros. La caída de la coparticipación a los municipios en casi un 60 %, hizo crujir los acuerdos con los caudillos municipales y departamentales. La confrontación con la ´pata romerista´ de su gobierno es abierta y definitiva, sobre todo por su alineamiento con Alberto Fernández y por los negocios con el uso del suelo salteño, tanto inmobiliario como rural.

Luchas por abajo

La disposición de lucha de la clase obrera salteña creció al calor de las contradicciones de su cuarentena y las avanzadas patronales disimuladas tras la crisis del covid-19. Los trabajadores de la salud acaban de arrancar una tanda de insumos para su labor y lograr el reintegro de un descuento salarial encubierto. Los choferes de SAETA, el transporte público metropolitano gestionado por el Estado, quebraron el intento de sus patronales concesionarias de pagar sus salarios en cuotas y lograron el pago de la totalidad de sus salarios a cargo del Estado provincial, después de tomar la sede salteña de la UTA. Por su parte, los obreros municipales de Colonia Santa Rosa sostienen un proceso asambleario para reclamar el pago del 30% de aumento que conquistaron el año pasado y que hoy en día aún les adeudan.

En las barriadas crece también los reclamos por asistencia alimentaria y en los terciarios salteños, los estudiantes comienzan a organizarse y reclamar contra el esquema expulsivo de cursados virtuales. Por otro lado, el asesinato de la docente Rosa Sulca propició una rebelión de sus vecinos contra la policía de Sáenz, obligando al gobernador a tener que descabezar la comisaría de Villa Mitre. El rol de este aparato represivo y descompuesto para garantizar la cuarentena no ha amainado ni un poco el repudio popular contra él. Todo lo contrario.

Recalculando

Este escenario de crisis por arriba y la creciente tendencia de lucha en los trabajadores ha hecho recalcular más de una vez al gobierno. Su intento de recorte de hasta un 15% del salario de los estatales, en nombre de desarrollar un fondo “solidario” frente a la pandemia, terminó en nada. Lo mismo pasa, por ahora, con el intento de descuento de los días de huelga a los docentes autoconvocados que, según el último anuncio del gobierno, podía ser descontado cuando termine la cuarentena.

Ante el fracaso en su intento de ´reperfilar´ los vencimientos de deuda provincial de este año - unos 9.800 millones de pesos- ahora busca endeudar la provincia por 7.200 millones de pesos, con la emisión de una letra del tesoro provincial a pagar en dos años. Pero esta intentona todavía debe pasar la prueba de los acreedores, que en el mejor de los casos exigirán condiciones y rendimientos leoninos, agravando a término la bancarrota provincial y las agresiones a las masas trabajadoras de la provincia. El repudio de la deuda nacional y provincial se encuentra al orden del día.

La nueva etapa y los trabajadores

Sáenz no abandona su intento de avanzar en un ajuste contra los trabajadores. Ahora mandó a su secretario de asuntos municipales, Mario Cuenca, quien a pedir un ajuste a los municipios y a atacar a los obreros municipales de Colonia Santa Rosa. Sin embargo, los límites gubernamentales para avanzar en un ajuste en regla ante la creciente deliberación y disposición de la clase obrera salteña, que caracterizaron el primer semestre de su gobierno, se acrecentarán en la próxima etapa. Este cuadro demuestra la vigencia y necesidad de la tarea histórica de construcción de un partido obrero de masas y la lucha por un gobierno de trabajadores.

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