Escribe Sergio Yeti
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En la audiencia del 9 de enero desarrollada en el Salón Auditorio del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos en La Plata, la empresa ABSA solicitó un aumento de tarifas del 40 % para residencias y 72 % para empresas a partir de febrero. Además, solicitó una modificación al régimen bimestral de actualización.
La tarifa de agua, durante 2025, tuvo aumentos significativos en agosto (8,5 %) y noviembre (10,85 %) para consumo residencial. La empresa justifica el nuevo aumento y la modificación del régimen tarifario en un aumento del 4.144 % en su estructura de costo entre septiembre de 2019 y septiembre de 2025, mientras que la tarifa en ese mismo período aumentó 1499 %. También compara el valor con AySA y Aguas Cordobesas, $1.021 y $745 por metro cúbico respectivamente, contra $196 que cobra la empresa bonaerense. ABSA opera en 95 localidades de la provincia y abastece a 2,6 millones de residencias y 131.256 no residenciales (comercios, empresas, industrias). La empresa estatal bonaerense, durante 2025, aprovechó el DNU 493/2025 para ir a una campaña de “intimación y corte” de servicios a comercios.
La audiencia se desarrolló en forma casi clandestina con tan sólo ocho inscriptos. La falta de servicio de agua, la presencia de aguas servidas en las zanjas de los barrios, la falta de presentación de informes de avance en las obras y sobre el funcionamiento de las plantas de depuración, fueron algunos de los reclamos que se colocaron por parte de los concurrentes.
Desde la ONG “Nuevo Ambiente” presentaron un pedido de suspensión del aumento por el incumplimiento de la empresa Resoluciones de la Autoridad del Agua de la Provincia 336/03 (efluentes de líquidos) y la Resolución del ADA 42/06 (aguas superficiales). Ambas resoluciones apuntan hacia la calidad del agua vertida luego del tratamiento cloacal a los cuerpos de agua. Un estudio del CONICET desarrollado en la planta de tratamiento en Berisso y en las costas linderas marcó que de 13.000 metros cúbicos que la planta recibe sólo procesa 5.000, lo que a lo largo de los años ocasionó que en las muestras de agua tomadas en el Rio de La Plata se encuentren 7.100.000 de bacterias coliformes por cada 100 mL, cuando el límite tolerado es de 2.000 bacterias por cada 100 mL. A esto hay que sumarle que el nuevo “mapa del arsénico” muestra que 20 municipios y 4 millones de usuarios bonaerenses son afectados por la presencia de este metaloide en el agua de red y pozo. Un fenómeno que antes afectaba sobre todo el centro y oeste de la Provincia, hoy se extiende hasta las costas y de norte a sur.
ABSA y el gobierno de Kicillof cargan sobre los bonaerenses unas tarifas interminables al mismo compás que el gobierno nacional. Mientras tanto el servicio se encuentra restringido para una gran proporción de los trabajadores, se deteriora el estado de las aguas subterráneas y el Río de la Plata y su costa se transforman en una amenaza ecológica para la población.
