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La localidad chubutense de Cholila es, en este momento, la más afectada por los incendios patagónicos de este verano.
Se encuentra encerrada entre dos focos gigantes, el de Epuyen -que se inició el 5 de enero de 2026- y el del Parque Nacional Los Alerces, que empezó el 8 de diciembre de 2025. El primero se había extendido y destruido más de 15.000 hectáreas. Lo dieron por controlado en un 85%, pero se reactivó y ahora está fuera de control. El segundo, muy activo, se acerca peligrosamente a Esquel.
La sequía, ya histórica, y los fuertes y erráticos vientos siguen consumiendo miles de hectáreas de bosque nativo y pinares. Cuando alcanzan los pinares la catástrofe es total porque la propagación es muy rápida.
Los pobladores que se autoevacuan describen un panorama dantesco donde el fuego devora todo a su paso... Denuncian la falta de información oficial clara, lo que ha generado un clima de terror y desconcierto. La lucha contra el fuego se sostiene en gran medida gracias a la autogestión comunitaria, con vecinos preparando viandas y solicitando insumos médicos básicos ante el desfinanciamiento del Plan Nacional de Manejo del Fuego. 500 brigadistas de Córdoba, Santa Cruz y San Luis están combatiendo día y noche lo que se vislumbra como el peor incendio que se recuerde.
Villa Lago Rivadavia, cerca de Esquel, sufrió el avance del fuego hace tres días. Siete helicópteros y cuatro aviones hidrantes asignados a la zona no pudieron operar inmediatamente por las condiciones de viento. Un helicóptero aportado por Río Negro colaboró y controló el fuego, pero aún sigue activo. Ni Dante hubiera descripto estos escenarios. Dice un poblador de Lago Rivadavia: “Se veía cómo volaban las pavesas (pequeños fragmentos incandescentes). Era una lluvia de estrellas rojas que caían en el piso. A la noche, por suerte, no sopló viento”. Caen piedras y troncos incandescentes sobre la ruta 71.
La Administración de Parques Nacionales intervino el Parque Nacional Los Alerces aduciendo “negligencia, falta de previsión, errores estratégicos y una comunicación institucional inadecuada”. Según indicaron, diversos “reclamos formales de pobladores del área protegida y de entidades representativas del sector productivo y turístico regional coinciden en señalar la inexistencia de políticas eficaces de prevención y una respuesta tardía e insuficiente ante emergencias de esta magnitud”. Más de 10.000 hectáreas ya se quemaron y el fuego está descontrolado en el Parque.
Se habla de ´ecocidio anunciado´. Todo se veía venir. La desfinanciación de Parques Nacionales y de los organismos de combate de incendios es patente. El presupuesto de 2026 es un 70% inferior al de 2025. Se despidieron cientos de brigadistas. Los salarios son de miseria.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, tiene el tupé de mandar al Congreso un proyecto para que se cree la figura de ecocidio ambiental en el Código Penal y se castigue severamente el delito. Pero él mismo es el mayor ecocida cuando subejecutó las partidas presupuestarias de 2025 y es un ferviente apoyo del liberticida presidente que logró hacer votar un presupuesto ecocida.
Un informe de la Dirección Provincial de Aguas de Río Negro indicó que, en 2025, en la Cordillera, las lluvias disminuyeron un 43% y la nieve estuvo 37% por debajo de la media anual. El Servicio Meteorológico Nacional estimó que, en la zona cordillerana de Chubut, Río Negro y Neuquén, durante las primeras semanas de enero las temperaturas estuvieron 7°C por encima del promedio histórico.
Por otro lado, trabajadores de la Administración de Parques Nacionales denunciaron que tiene solo 400 brigadistas, cuando el mínimo necesario sería de 700, para cubrir las 5.000.000 de hectáreas bajo su jurisdicción y asistir a las provincias cuando son convocados a través del SNMF.
Mientras tanto la población se autoorganiza formando brigadas tanto para combatir el fuego como para colaborar con los brigadistas, con las familias autoevacuadas, proveyendo insumos como mangueras, herramientas, ropa adecuada para la situación, alimentos.
Exigimos la inmediata reincorporación de todos los brigadistas que fueron despedidos en los últimos dos años.
Inmediata triplicación del presupuesto para el Sistema Nacional de Manejo del Fuego.
Control y extinción por parte de la población de pinares y especies exóticas. Expropiación de territorios con manejo predatorio del suelo
Asambleas vecinales para debatir la situación.
Incendios en la Patagonia: la responsabilidad inapelable del Estado y los capitalistas Por Elena Florín, 14/01/2026.
