Escribe Lucas Giannetti
El Gobierno habilitó la participación de militares en servicio en cargos políticos.
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El gobierno liberticida le sigue ampliando el protagonismo político a las Fuerzas Armadas. A través del DNU 34/2026, el gobierno liberticida introdujo una modificación en la organización del personal militar, al habilitar que miembros de las FF. AA. que se encuentren aún en actividad puedan ocupar cargos políticos. El DNU 34, publicado en Boletín Oficial el 23 pasado, introduce cambios a la Ley para el Personal Militar (Nº 19,101), modificando reglas de carácter históricas en la carrera castrense.
Desde el Ministerio de Defensa señalaron que el decreto habilitó al personal militar que sea nombrado en cargos políticos, a continúuar prestando servicio efectivo, computando ese período dentro de la carrera profesional. Hasta el momento, cuando un militar pasaba a cumplir funciones civiles, inmediatamente era puesto en disponibilidad de sus funciones dentro de las FF. AA. La consecuente pérdida de antigüedad de los años de servicio, es un punto que el Gobierno considera que desalentaba el pasaje de oficiales y suboficiales a áreas civiles. En el DNU se puede leer que “resulta incongruente que el personal militar vea afectada sus expectativas de desarrollo de la carrera profesional cuando es designado por el PEN en cargos dentro del Ministerio de Defensa. (...) por consiguiente, resulta necesario adecuar el régimen legal vigente con el fin de reconocer expresamente que el personal militar designado por el PEN para prestar servicios o ejercer cargos dentro del Ministerio de Defensa permanezca en servicio efectivo sin que se vea afectado el desarrollo de su carrera profesional militar”.
El argumento enarbolado desde el Ministerio de Defensa es que las modificaciones introducidas están al servicio de una “urgente necesidad operativa” para “cubrir áreas estratégicas con personal idóneo y con conocimiento técnico acumulado, al tiempo que busca fortalecer la conducción del sistema de defensa mediante una mayor integración entre personal civil y militar” (Grupo La Provincia 26/1). A su vez, el DNU especifica que “la presente medida no implica que el personal militar pueda ejercer cargos en simultáneo tanto en las Fuerzas Armadas como en el Ministerio de Defensa”, argumentando que todo funcionario público debe tener permanente disposición para el cumplimiento de sus funciones.
Desde los pasillos de la Casa Rosada ratificaron que la línea del gobierno liberticida “se inscribe en una política de integración entre personal civil y personal militar en actividad dentro del Ministerio, fortaleciendo la conducción del sistema de defensa", al tiempo que “corrige una restricción que afectaba el principio de igualdad ante la ley, al limitar el acceso del personal militar a funciones para las que resulta plenamente idóneo” (Página 12, 26/1). La medida por un lado refuerza la injerencia de los militares en la política nacional; por el otro, lo provee a Presti de las herramientas necesarias para rodearse de personal que responda directamente a él y a Karina Milei.
Según el decreto el personal de las FF. AA. que puede pasar a cumplir funciones civiles son los “oficiales que aún pueden progresar en su carrera, ya que para los grados superiores el tiempo adicional no modifica ni el retiro ni los haberes” (Grupo La Provincia 26/1). Los que quedan limitados para acceder a funciones civiles son aquellos miembros de las FF. AA. que hayan alcanzado los rangos de Teniente General, Almirante o Brigadier Mayor Conjunto o de los Estados Mayores Generales, en el sentido de que “dichos grados representan la culminación de la carrera militar”.
El DNU también realiza cambios en lo que respecta a los haberes de los militares que pasen a la esfera civil; en este sentido, la reforma del artículo 60 de la Ley para el Personal Militar “establece que el militar designado percibirá el sueldo correspondiente a su grado, al que se sumará un complemento para alcanzar la remuneración prevista en la ley de presupuesto del cargo asignado” (ídem). Los liberticidas les aseguran a los militares que pasen a funciones civiles no tener una pérdida en los haberes.
