Escribe Pablo Busch
La patronal y el gobierno maniobran para imponer despidos en masa.
Tiempo de lectura: 2 minutos
Durante la tarde del jueves la patronal de FATE emitió un comunicado en el cual se comprometía a cumplir con la Conciliación Obligatoria “una vez estén verificadas las condiciones operativas imprescindibles en la planta industrial”. Se trata de una extorsión para que los trabajadores desalojen la toma.
La asamblea de la tarde noche de ayer así lo entendió y resolvió sostener la lucha hasta que quede garantizado el reingreso de los compañeros. Lo mismo el turno de esta mañana.
La planta está a punto, dicen los trabajadores, para arrancar inmediatamente, incluso con materia prima disponible. Esto desmiente la versión patronal de que no puede comprometer una fecha de arranque por falta de materia prima y por la necesidad de una puesta a punto, que los propios trabajadores del sector de Ingeniería hicieron hace días.
Las maniobras de la patronal de FATE fueron advertidas hace tiempo. Según la periodista Silvia Naishtat, de Clarín, “el Gobierno Nacional había sido informado un día antes a través del Secretario de Industria, Pablo Lavigne, a quien ya en diciembre le habían comentado los problemas de FATE. Tambien lo hablaron con Axel Kicillof en la Provincia y con Martin Rapallini en la UIA” (Clarín, 20/2). La orden de desalojo de la ocupación salió el mismo día de la toma, lo mismo que las conciliaciones obligatorias del gobierno nacional y provincial.
Asistimos a una conspiración antiobrera montada entre la patronal de FATE y los estados nacional y provincial. “El momento del cierre había sido estudiado, según afirman una y otra vez, en función del feriado largo del carnaval y de las vacaciones del personal en las que coincidían casi todos por las supuestas tareas de mantenimiento de la planta (…) Antes del Feriado de Carnaval ya habían anticipado el cierre a la empresa que transporta los operarios a la planta. Esa pyme bajó las persianas e indemnizó a sus choferes antes del Carnaval”.
El panorama de las otras fábricas del Neumático del país luce sombrío. En diciembre cerró IBF en Córdoba. El dueño de Neumen, empresa de venta al público, planteó que “con este esquema de importaciones las otras plantas de producción nacional (por Pirelli y Bridgestone) también van a cerrar, a no ser que se dediquen a las importaciones”.
Es necesaria una campaña para defender la ocupación de FATE por medio de piquetes masivos rotativos de los trabajadores de la zona, de los trabajadores de la provincia y CABA, y por la juventud trabajadora y estudiantil.
