Tiempo de lectura: 2 minutos
Marzo comenzará para los millones de jubilados con haberes de indigencia, un haber mínimo de $369.000, la PUAM (Pensión Universal al Adulto Mayor) de $ 295.000 y las PNC (Pensiones No Contributivas) de $ 258.000. Esto cuando la canasta familiar ya supera los $2.500.000.
El bono “basura” está de cumpleaños, desde el 2024: 2 años congelado con el mismo valor, $ 70.000. Otorgado para paliar las diferencias de los haberes con el aumento inflacionario, su misión fue un rotundo fracaso. La “torta” de este cumpleaños no fue para jubilados sino para las suculentas ganancias de los capitalistas. La pérdida del valor adquisitivo de los haberes es considerada de por vida.
Un bono que hoy, actualizado por inflación, debería ser de $ 192.400. Esta diferencia multiplicada por los cinco millones de beneficiarios son millones de dólares confiscados para sostener el valor de una deuda que no contrajimos los jubilados y trabajadores.
Un bono que no forma parte del haber y que no es considerado en el aguinaldo y que el gobierno de Milei-Caputo tiene pensado continuar licuando. Así jubilados y pensionados, tenemos en marzo una pérdida de $ 122.400 y durante los 12 meses a plata de hoy un deterioro del haber de un bono completo, $192.400 menos, mitad en junio y mitad en diciembre.
La demolición del régimen previsional es una constante de los gobiernos de los últimos años de los Macri, los Fernández-Massa y ahora de los Milei-Caputo.
Ya con la reforma laboral a punto de ser votada por el Congreso, las cajas jubilatorias serán las garantes del pago de las indemnizaciones de los despidos de miles de trabajadores. El FAL (Fondo de Asistencia Laboral) permitirá a las patronales ser eximidas de un 3% de aportes a la previsión social, con su consecuente desfinanciamiento.
Ya con las diferencias de los cálculos del INDEC en relación a la inflación, del 1,5 al 2 % mensual, la confiscación de los haberes jubilatorios en los años 2024-2025 fue de siete mil millones de dólares.
Y como si esto fuera poco ahora se viene la reforma previsional, con el aumento de la edad jubilatoria, la derogación de los regímenes mal llamados “especiales” de docentes y docentes universitarios y al recorte en las pensiones por viudez entre tantas otras.
Sumado a este panorama la derogación de la moratoria impide el acceso a la jubilación de millones que no lograron aportar como consecuencia del trabajo precario, de los aumentos no remunerativos y de los despidos y suspensiones.
Por un haber mínimo de $ 2.000.000, medicamentos y prestaciones al 100%, jubilación automática a todos en edad jubilatoria. Restitución de los millones de dólares confiscados. Basta de represión.
Todos los miércoles a las 17 hs. en Congreso, la lucha continúa.
