La defensa de la “mano de obra argentina” no significa la reincorporación de los compañeros de Fate y el Neumático, sino todo lo contrario

Escribe Redacción

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La convocatoria encabezada por la CGT, para movilizarse a la audiencia que sostendrán la patronal de FATE, el Sindicato del Neumático y la Secretaría de Trabajo este miércoles, está encabezada por las consignas “Basta de despidos. Ningún cierre de fábrica. Defender la mano de obra argentina es defender a nuestras familias”. El flyer está suscripto por el SUTNA, el Consejo Directivo de la CGT y las dos CTA.

La defensa del trabajo argentino no significa la reincorporación de los trabajadores de Fate y de los trabajadores de otras tantas empresas, en cuanto esa reincorporación es, en la práctica, la única forma de defender el trabajo en Argentina. El cambio de consigna en medio de la ocupación de Fate es una clara indicación de que las burocracias de la CGT y de la CTA no están dispuestas a luchar por la reapertura de la planta y la reincorporación total del plantel de trabajadores. Por eso han convocado a “pasillear” a la secretaría de Trabajo, por enésima vez, pero no a impulsar huelgas activas.

El “trabajo argentino” es una fraseología que envuelve sin distinción a los obreros con las patronales. Las patronales, sean nacionales o extranjeras, no tienen más remedio que defender “el trabajo argentino” por el costo que implicaría traer obreros del extranjero. El capital foráneo ha venido a Argentina para aprovechar el costo relativo inferior que representa la explotación de la fuerza de trabajo local. Pero lo que tenemos en Argentina, ahora mismo, es una destrucción de la fuerza de trabajo local, especialmente por parte de los capitales nacionales. Hacer un frente con la patronal ‘argentina’ no reportaría a los obreros ningún beneficio, pero sí una segura derrota.

La defensa del trabajo argentino supone que la clase obrera de Argentina sufre negativamente la competencia de la fuerza de trabajo extranjera. Es una simple mentira –‘a la Milei’. El ajuste y la precariedad de la fuerza de trabajo es un fenómeno internacional; es un motivo para unir a los trabajadores de todo el mundo. La competencia y hasta la rivalidad entre los obreros obedece a una política de las patronales; no hay ninguna corriente política en la clase obrera que se base en un programa de competencia entre obreros. “La defensa del trabajo argentino” debe leerse como la defensa del derecho de las patronales a explotar la fuerza de trabajo en Argentina. En resumen, una defensa de la contrarreforma laboral, que es presentada por las patronales que despiden y destruyen la fuerza de trabajo en Argentina, como “una modernización del trabajo”, o sea como una modernización de la explotación de la fuerza de trabajo, en el marco del estado de derecho de Argentina. El pseudoprogresismo vernáculo y su copiloto han sido arrastrados a la colaboración de clases, el pilar político del peronismo. El “trabajo argentino” es lo que defienden los destructores de glaciares como una ampliación de la geografía de la explotación capitalista.

La consigna de la “defensa de la mano de obra argentina” representa una dilación en la lucha por la reincorporación de los compañeros de Fate y de numerosas fábricas, precisamente cuando el tiempo apremia. Una reivindicación concreta es sepultada detrás de una consigna de la propaganda nacionalista. También priva de la solidaridad internacional con la clase obrera en Argentina, cuando el SUTNA es miembro de la Federación Internacional del Neumático. Durante el gran conflicto del SUTNA de 2022, el SINTRABOR -Sindicato Brasileño del Neumático- apoyó la lucha de los obreros del Neumático en Argentina y denunció a las patronales de Pirelli y Bridgestone, presentes en su país, por “querer imponer una derrota a los trabajadores y querer debilitar a la organización sindical”.

Llamemos a la acción internacional de los obreros del Neumático, por FATE, por el salario y todos los puestos de trabajo.

Revista EDM