Melania Trump en la ONU: cinismo imperialista, guerra y descomposición

Escribe Iara Bogado

Tiempo de lectura: 4 minutos

La reciente presidencia de Melania Trump ante el Consejo de Seguridad de la ONU constituye una puesta en escena que rompe con la liturgia diplomática para transformarse en una pieza de propaganda de guerra. Según reportan los medios, “esta es una desviación de la práctica habitual, ya que el embajador de una nación o un funcionario de alto nivel típicamente preside el Consejo” (my News, 27/02).

Bajo el título “Niños, educación, tecnología y conflicto”, la primera dama estadounidense ensayó un discurso que choca frontalmente con la realidad de una ofensiva imperialista que no conoce límites. Ante sus declaraciones que se centraron en la importancia de educar a las futuras generaciones de líderes para “abrazar la paz”, la propia subsecretaria general de la ONU debió recordarle que “la forma más eficaz de proteger a los niños de los conflictos es prevenir y acabar las guerras”, aludiendo directamente a los niños masacrados en Irán por las bombas yanquis.

Una "paz" de exterminio y negocios

El cinismo de Melania es absoluto. No solo por los bombardeos en escuelas a Irán -que hoy es una “guerra total, porque contempla la destrucción material de la sociedad, no simplemente de la fuerza militar enemiga"-, sino porque esta avanzada no presenta un objetivo claro, actuando como colectora de la política de Netanyahu.

A su vez, mientras hablan de educación, fomentan el genocidio palestino e incluso proyectan mediante IA lo "lindo" que sería construir una ribera al estilo de Dubai para el veraneo de magnates, rebautizando el territorio como "Trump Gaza". Esto refleja la mercantilización absoluta del genocidio.

La ONU y Trump

Por su parte, Donald Trump juega a ser el rival de la ONU declarando en el Salón de la Asamblea General: “No sólo la ONU no está resolviendo los problemas que debería, sino que con demasiada frecuencia también está creando nuevos problemas para que los resolvamos” (my News, 27/02).

Esta supuesta rivalidad es una pantomima de la burguesía internacional. Es cierto que la ONU es una cáscara inútil para evitar la guerra -es más, es un órgano de administración de la barbarie que al poner a la primera dama de Estados Unidos a presidir evidencia que la Organización de las Naciones Unidas no es más que la instrumentalización directa del aparato estatal como agencia de negocios privada de la clase capitalista. El Estado no es un árbitro imparcial; es el comité ejecutivo que gestiona los intereses de los magnates. Pero el propio Trump es quien la impulsa. La solución no vendrá de ninguna comisión de seguridad nacional ni de burócratas que pretenden una conciliación de clases imposible. La guerra imperialista obedece a un intento desesperado del sistema para evitar el nuevo reparto de los mercados y sostener la hegemonía mundial de EE.UU.

Descomposición moral y control tecnológico

Por otro lado, no podemos omitir el trasfondo criminal de esta casta Melania y su esposo están directamente involucrados con la red de pedofilia del magnate Jeffrey Epstein, quien incluso habría sido el nexo que los presentó como pareja. Este lumpenaje es el ADN del poder imperialista.

Finalmente, Melania presentó la Inteligencia Artificial (IA) como una herramienta de "democratización de la información para los niños”. Sin embargo, los dueños de Silicon Valley prohíben el uso de pantallas a sus propios hijos debido a los deterioros cognitivos que generan. Al servicio del capitalismo, la IA es una herramienta de control de masas y desinformación. El algoritmo y el uso de filtros que clonan rostros y voces de presidentes para crear fake news virales busca que la clase obrera no pueda distinguir la realidad política, hundiendo la objetividad de los hechos en un mar de confusión programada.

La paz de la burguesía es la paz de los cementerios y de los negocios inmobiliarios sobre las ruinas. La IA, que bajo una planificación obrera y socialista permitiría reducir la jornada laboral y liberar a la humanidad de las tareas más penosas, es hoy confiscada por el capital para fines regresivos: el control social, la creación de fake news para embrutecer a las masas y el diseño de complejos inmobiliarios sobre territorios bombardeados. La lucha de la clase trabajadora es también, necesariamente, la lucha por recuperar la propiedad de las fuerzas productivas y poner la tecnología al servicio de la satisfacción de las necesidades sociales, y no de la acumulación de ganancias. Frente a este régimen que convierte el futuro de las infancias en botín de guerra y mercancía, la única salida es la organización independiente de la clase trabajadora. Guerra a los gobiernos de la guerra.

Fuentes:

https://www.scmp.com/news/us/politics/article/3344794/melania-trump-preside-over-un-security-council-meeting-white-house-says?module=inline&pgtype=article

Intercambio entre Melania y la subsecretaria general de la ONU https://www.youtube.com/watch?v=vFNuVUAs1OE

Melania sobre la IA https://www.youtube.com/watch?v=hHJKITazVk4

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