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La aprobación del Reglamento de Retornos por parte de la Eurocámara representa un salto histórico en la criminalización de la clase obrera migrante. Con una mayoría de 389 votos, el bloque conservador (PPE) y la extrema derecha han sellado un pacto para crear centros de detención en terceros países y agilizar expulsiones masivas, incluyendo a familias con menores (Urgente24, 27/03/2026). Lo que antes era demagogia de los sectores "soberanistas", hoy es la ley oficial del imperialismo europeo.
La Unión Europea descarga su crisis de rentabilidad sobre el proletariado. Para sostener el rearme militar de 1.000 billones de euros y frenar la decadencia frente a la guerra con China y EE. UU., la burguesía necesita disciplinar a la fuerza de trabajo. Los centros de retorno en países fuera de la UE —que organizaciones civiles ya denuncian como una réplica del ICE estadounidense— no buscan "ordenar" fronteras, sino producir una masa de trabajadores "ilegales" y aterrorizados. Es la infraestructura necesaria para un modelo de explotación semiesclava que compense la caída industrial en Alemania y Francia (https://politicaobrera.com/15794-a-donde-va-la-union-europea).
La política migratoria de la UE no es más humana que la del ICE: la única diferencia es que aquí la violencia se traslada al Mediterráneo y al norte de África para hacerla invisible, donde se financian fosas comunes y mercados de esclavos en Libia para mantener la pulcritud de las instituciones de Bruselas (Jacobin / Swissinfo.ch, 27/02/2026). Esto explica el voto de abstención -de los países colonialistas europeos como España, Francia y Alemania- en la ONU sobre una moción de Ghana que pretendía condenar la esclavitud y el despojo colonial (El País, 25/03/2026). El temor de las burguesías imperiales es que el reconocimiento de sus crímenes históricos desate una ola de reclamos de restitución del oro y el arte que hoy adorna sus museos y tiene una explicación simple: el que hoy comete crímenes no puede permitir que se castiguen los de ayer. (https://politicaobrera.com/15952-argentina-voto-en-la-onu-a-favor-de-la-esclavitud-negrera)
La votación del jueves demostró que el "centrismo" europeo ha capitulado totalmente ante la agenda de la extrema derecha. El PPE (Partido Popular Europeo) rompió el tradicional 'cordón sanitario' para unirse a la extrema derecha de Vox (Buxadé) y ECR (Weimers) y aprobar este sistema de detención. Buxadé, celebró el acuerdo como un paso hacia la "reemigración" (Urgente24, 27/03/2026). Esta convergencia política confirma que figuras como Meloni o Weidel son los imitadores de Milei en Europa: los verdugos que la gran burguesía utiliza para quebrar la resistencia obrera mediante la xenofobia y el miedo (https://politicaobrera.com/15794-a-donde-va-la-union-europea).
En Estados Unidos, la respuesta a este mismo modelo de terror ha sido la movilización de millones bajo la consigna "No Kings, No ICE, No War" (https://politicaobrera.com/15950-no-kings-no-ice-no-war). La lucha de los trabajadores en Minnesota contra el asesinato de activistas por parte del ICE es la misma lucha que debe librar el proletariado europeo contra el Reglamento de Retornos. Frente a una burguesía que está dispuesta a todo para salvar sus balances comerciales, la única alternativa a la "Fortaleza Europa" de los banqueros y los centros de detención es la lucha por el derrocamiento de los gobiernos de la guerra.
Abajo el Reglamento de Retornos y los centros de deportación.
Basta de criminalizar a las familias trabajadoras.
Unidad internacional de clase contra el ajuste, la represión y la guerra imperialista.
Fuentes: https://jacobinlat.com/2026/03/la-politica-migratoria-de-la-ue-no-es-mejor-que-el-ice/
