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En su 95° plenario, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) eligió a sus nuevas autoridades para el periodo 2026-2027. Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), fue elegido presidente. Lo acompaña en la fórmula Anselmo Torres, rector de la Universidad Nacional de Río Negro. Bartolacci, que se desempeñaba como vicepresidente del organismo, dejó planteada en sus primeras intervenciones la hoja de ruta a seguir respecto al paro universitario y las contrarreformas que impulsa el CIN.
En una entrevista con Clarín, Bartolacci dejó en claro su hostilidad a los paros universitarios como medida de lucha, manifestando que las universidades deben mantenerse abiertas al mismo tiempo que reclaman con “firmeza, responsabilidad y seriedad los recursos mínimos [no salarios, no becas] indispensables para funcionar”. El flamante presidente del CIN ya hizo gala de esa supuesta “firmeza, responsabilidad y seriedad” sentándose a negociar con el gobierno la modificación a la ley de financiamiento a principios de febrero. La reunión con los liberticidas que liquidan la universidad pública era “un paso en la dirección correcta”, dijo entonces. La “estrategia” del CIN, como alternativa a la huelga universitaria que se viene manifestando en las bases docentes, demostró hace rato ser un camino a la derrota.
Bartolacci incluso ensayó una propuesta alternativa a la modificación de la ley de financiamiento, planteando la recomposición salarial en cómodas cuotas: “Hay disposición para dialogar sobre su implementación, porque nadie puede pensar seriamente que una recomposición salarial superior al 40% -que es el desfasaje entre aumentos e inflación- pueda resolverse de un mes para el otro”.
El nuevo presidente del CIN también dejó planteada una contrarreforma universitaria. En sus palabras, una “segunda reforma universitaria” que ponga el sistema universitario a tono con los tiempos que corren. Se trataría de “una revolución académica, pedagógica y curricular: repensar carreras, planes de estudio y modos de enseñanza”. Es el lenguaje con el que las autoridades encubren la mercantilización de la educación, el recorte y devaluación de los planes de estudios, la liquidación de carreras y la precarización de la docencia. Todos elementos presentes en el Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU), del que el CIN es promotor.
Bartolacci viene de implementar el SACAU en la UNR, además de un sistema de financiamiento de empresas privadas (Programa de Solidaridad Universitaria). Ahora el CIN, bajo su presidencia, busca consolidar el SACAU y el sometimiento de la universidad al capital en todo el sistema universitario.
La hoja de ruta trazada deja dos cosas en claro. La primera, que la conquista de los reclamos de los estudiantes y trabajadores no van a conquistarse de la mano del CIN. Por el contrario, los rectores trabajan activamente para desactivar las iniciativas de docentes y estudiantes y por acercar posiciones con el gobierno. En segundo lugar, que la lucha también debe apuntar contra las autoridades universitarias, comprometidas a fondo con la mercantilización de las carreras y el desguace de la universidad. Estimulemos la deliberación y la huelga general educativa bajo esta comprensión.
