Represor libre: el torturador y apropiador de bebés Eduardo Ruffo pasará de la prisión domiciliaria a libertad condicional

Escribe Lucas Giannetti

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Con la firma del juez José Michilini, el Tribunal Oral Federal (TOF) 1 otorgó el beneficio de la libertad condicional al exagente de inteligencia durante la última dictadura militar, Eduardo Ruffo. A fines del año pasado, la Cámara Federal de Casación Penal sentó precedente al liberar al excomisario Eduardo Kalinec, otro represor y apropiador. Michilini invocó aquel fallo para dictar su resolución.

Ruffo fue condenado a 25 años de prisión en 2011 por los secuestros y tormentos cometidos en el centro clandestino de detención Automotores Orletti. En 2012 se le sumó otra condena a 14 años por la participación en el plan sistemático de apropiación de bebés, entre ellos el de Carla Artés Company. También fue señalado por el represor Miguel Ángel Furci como el entregador de Mariana Zaffaroni Islas y aparece como alguien que tenía información sobre lo que había pasado con Macarena Gelman -nieta del poeta Juan Gelman- y Simón Gatti Méndez -hijo de Sara Méndez-. En 2020, el TOF 1 lo condenó a prisión perpetua en el juicio conocido como Orletti V (Página 12, 6/5). El fiscal Pablo Ouviña señaló que en el caso de Ruffo “no había pronóstico de reinserción social favorable”, en tanto el exrepresor no manifiesta arrepentimiento alguno de los crímenes cometidos, y sigue manteniendo silencio sobre el destino de los desaparecidos.

El prontuario de Ruffo

Entre los años 1970 y 1978 Ruffo fue parte de las filas de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). También supo ser miembro de la banda de Aníbal Gordon, organización criminal y parapolicial que operó entre finales de la década de 60 y principios de los 80.

Luciana Bertoia señala que “Ruffo fue uno de los espías que en 1976 firmaron el contrato de locación para alquilar el taller mecánico donde funcionó el centro clandestino conocido como Automotores Orletti, sede del Plan Cóndor, la coordinación represiva entre las dictaduras de la región” (ídem). En 1976 también Ruffo llevó adelante la apropiación de Carla Artés Company, quien fue secuestrada junto a su madre, Graciela Rutila, en Bolivia. Ambas fueron puestas en cautiverio en Orletti. Ruffo, junto a su esposa, se apropiaron de Carla, hasta que en el año 1985, su abuela, Matilde Artés, la recuperó de las garras de los apropiadores.

Al igual que muchos de los miembros de las Fuerzas Armadas, de seguridad y exagentes de inteligencia, Ruffo se “recicló” al inicio de la democracia, pasando a ser parte de la agencia de seguridad Magister, conformada por exmiembros de los servicios de inteligencia y encabezada por Otto Paladino, quien presidió la SIDE en los primeros meses del gobierno de facto. En Magister, Ruffo se desempeñaba como jefe operativo. La agencia de seguridad de los ex SIDE fue responsable de secuestro de personas al inicio de la democracia y se la investigó por un posible plan para atentar contra el expresidente Raúl Alfonsín.

Prisión domiciliaria y libertad

Al igual que otros exrepresores, Ruffo gozaba del privilegio de la prisión domiciliaria, la cual cursaba en el barrio porteño de Belgrano y contaba con el permiso para salir a caminar tres veces por semana. En 2021 la defensa del represor comenzó a pedir la libertad condicional, pero no prosperó porque “en las entrevistas que mantuvo para determinar si le correspondía el beneficio, el represor no se mostró arrepentido por haberse apropiado de Carla, quien también denunció que fue sometida a malos tratos y abusos mientras estuvo con el matrimonio Ruffo. ‘Le salvé la vida’, se jactó en más de una ocasión mientras expresaba molestia porque ella había sido una de las víctimas que declaró en su contra” (ídem).

En las mismas entrevistas Ruffo se exculpó por sus actividades delictivas por el “contexto imperante en la década del 70”.

En diciembre pasado la Sala IV de Casación falló en favor del exrepresor Eduardo Kalinec, que también tenía prisión perpetua por los crímenes cometidos en el circuito compuesto por Atlético-Banco-Olimpo (ABO). En su momento los jueces de la Cámara Federal de Casación Penal, Gustavo Hornos y Javier Carbajo, se basaron en los informes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) que señalaba que Kalinec tenía buena conducta y le daban pronóstico de reinserción social. El fallo que garantizó la libertad del “Doctor K” sentó precedente, en los que se apoyó el juez Michilini para fallar en favor de Ruffo.

Bajo la batuta de Patricia Bullrich, y ahora de Alejandra Monteoliva, el SPF tiende a presentar reportes favorables a la libertad de los represores o a sostener que no cuenta con las condiciones necesarias para mantenerlos en prisión. La Procuraduría de Crímenes Contra la Humanidad (PCCH), ha advertido que durante el 2025 se registró un “aumento considerable” de las absoluciones de exrepresores, contabilizándose 51, contra las 16 del 2023 y las 12 del 2024, repercutiendo en una “caída histórica” de los represores en cárcel común. A esto hay que sumarle que Bullrich llevó adelante maniobras para que la mayoría estén alojados en la unidad VIP de Campo de Mayo.

Al día de la fecha sólo hay 19 represores alojados en cárcel común, reforzando la impunidad a 50 años de la última dictadura militar.

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