Escribe Agustina Martelli
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Los alumnos de los colegios preuniversitarios Nacional de Buenos Aires y Carlos Pellegrini comenzaron el martes 26 una toma en reclamo de la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. La decisión fue tomada en asambleas de los tres turnos, mañana, tarde y noche, que fueron de las más concurridas del año. En la asamblea del CENBA, mientras la conducción conformada por la agrupación Contrapunto mocionó una toma acotada a 24 horas, se impuso la toma por tiempo indefinido, que deberá ser refrendada en asambleas venideras.
La toma se produce luego de la Cuarta Marcha Federal Universitaria del 12 de mayo, que contó con una destacada participación estudiantil, y en el marco una semana de paro de docentes pre y universitarios convocado por las dos federaciones mayoritarias, CONADU y CONADUH, con acciones de lucha como la radio abierta en Tribunales el martes por la tarde. La AGD-CNBA ya anunció el apoyo a la toma, con clases públicas en la puerta del colegio durante la tarde del miércoles.
En una carta a la comunidad educativa, representantes del centro de estudiantes señalan que “van 217 días desde el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, por lo que el buen desarrollo de nuestra educación ya está completa y absolutamente comprometido”. El colectivo de familias autoconvocadas del CNBA agrega que la responsabilidad por la pérdida de días de clase y el deterioro de las condiciones de enseñanza recae íntegramente en el gobierno nacional, que no garantiza los recursos mínimos para el funcionamiento del sistema pre y universitario.
En el marco del desfinanciamiento generalizado, los colegios preuniversitarios son de los lugares donde más se siente esta cuestión, con instalaciones edilicias derruidas, becas estudiantiles congeladas en valores de 2023 y una sangría de docentes que renuncian o licencian sus horas porque sus salarios se encuentran un 30 % por debajo de lo que gana un docente en cualquier otra escuela que dependa de la Ciudad de Buenos Aires o Provincia (que, por otro lado, también se encuentran en niveles de pobreza). La AGD-Pellegrini calcula que 27 docentes han renunciado solo este año debido a la motosierra salarial, que afectó también al plantel de psicólogos, en un contexto de deterioro de la salud mental por las condiciones precarias de existencia.
A la crisis, las autoridades han respondido con amenazas de descuentos a los docentes que hacen paro y con un avance privatizador. Las únicas obras impulsadas en el CNBA son las que se financian con las donaciones de exalumnos acaudalados, como la reciente refacción del Aula Magna gracias al aporte del empresario Marcelo Mindlin, dueño de Pampa Energía, sionista y amigo de Milei. Por otro lado, a los reclamos de los no docentes le contrapusieron la contratación de una empresa privada de limpieza, por fuera del convenio colectivo de trabajo de la universidad. Asimismo, se arancelaron las visitas guiadas al Colegio. Todo esto contrasta con la miseria de las becas estudiantiles, que no alcanzan ni para un libro, o los salarios de los docentes que empiezan a pensar en saltar el molinete por los altos costos del transporte.
Ante la gravedad del cuadro general, tanto universitario como nacional, los estudiantes han tomado en sus manos la profundización de la lucha, con los métodos de la clase trabajadora: asambleas y acción directa, con la ocupación de los lugares de estudio. Es una expresión del agotamiento de la estrategia de las luchas parciales durante dos años de gobierno de la camarilla liberticida. El ejemplo de las tomas y del paro por tiempo indeterminado en la Facultad de Exactas debe ser debatido en cada lugar de estudio y de trabajo y ser tomado como un puntapié para profundizar las luchas hacia un choque más frontal contra el gobierno.
