Tucumán: que vivan los estudiantes de la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas "Juan Bautista Alberdi"

Escribe Daniel Blanco

Tiempo de lectura: 2 minutos

La Escuela Normal es una de las instituciones educativas más tradicionales y emblemática de la provincia, ubicada en el centro de la capital tucumana. A mediados de mayo, fue el centro de un fuerte conflicto estudiantil debido a una serie de reclamos impulsados por el Centro de Estudiantes del nivel secundario, acompañados por padres y docentes.

Los estudiantes ya venían denunciando un estado de abandono, problemas estructurales y fundamentalmente, una falta crítica de bancos y mesas (mobiliario básico) para poder tomar clases con normalidad.

La protesta se basó principalmente en dos ejes críticos, el detonante principal fue un proyecto del Ministerio de Educación de la provincia que contempla una modificación en los planes de estudio. La comunidad educativa denunció que esta reforma reduciría drásticamente la carga horaria de los idiomas (Inglés y Francés). Los estudiantes cursando entre ratas, en aulas con paredes, ventanas, pupitres y sillas rotas y el Ministerio de Educación provincial por su parte buscando que nada se sepa. Todo esto hizo estallar la bronca.

Los alumnos se movilizaron bajo el lema de defender la identidad histórica de la institución como escuela "en Lenguas Vivas", argumentando que el cambio de esquema pedagógico devalúa el nivel de su título.

Por medio de asambleas de estudiantes, asambleas docentes, reuniones de padres, y de egresados se unificaron y se hicieron público los reclamos. Ante la falta de respuestas del Ministerio de Educación, los estudiantes realizaron una sentada. Esto obligó al día siguiente que se hiciera presente la ministra de Educación que se limitó a hacer un discurso que no convenció a nadie. La reacción de los estudiantes fue a coro decirle “mentirosa”, ocupar la escuela con la toma del edificio, lo que provocó la suspensión de las clases, alumnos y padres, la cuestionaron duramente en medio de acusaciones cruzadas y malestar por la presencia policial.

El conflicto escaló con fuertes protestas en las puertas del establecimiento (en el centro, peatonal Muñecas). Hubo inmediata solidaridad y pronunciamientos, de ADIUNT (el sindicato combativo de la docencia universitaria), de los centros estudiantiles preuniversitarios y de los colegios secundarios de la provincia, o sea el escenario de una movilización masiva y la extensión de la lucha.

La escalada del conflicto obligó al gobernador de la provincia a recibir a los dirigentes del centro estudiantil de la Normal y acordar resolver los reclamos, las autoridades provinciales se comprometieron formalmente a garantizar el mantenimiento del edificio histórico y dar marcha atrás o adecuar los puntos de conflicto de la reforma para respetar la orientación de la escuela.

Con el fin de frenar las medidas de fuerza, se realizó la entrega inmediata de más de 600 elementos de mobiliario (pupitres y sillas) y el inicio de obras de refacción por parte del área de Infraestructura Escolar, que se comience con la refacción del edificio escolar, que se nombren cargos docentes vacantes.

Un ejemplo a imitar

Los estudiantes consiguieron una victoria parcial. Aún queda pendiente el cambio curricular con los idiomas. En todas las escuelas de la provincia, la desinversión educativa se deja ver. La lucha de la comunidad educativa de la escuela Normal ha mostrado el camino para arrancar los reclamos: una lucha unitaria, a fondo, resuelta en asamblea. Sigamos ese ejemplo.

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