Docentes Buenos Aires: ante una paritaria empobrecedora, vamos al paro y la huelga general

Escribe Emiliano Fabris

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El gobierno bonaerense de Axel Kicillof ofreció a los docentes, luego de dos meses de congelamiento salarial, un incremento del 7% en dos tramos: 5% a partir de julio y 2% adicional a partir de agosto, con una nueva reunión paritaria para el mes de septiembre. Los aumentos otorgados hasta mayo (el último otorgado) acumulaban un 9,3% ante una inflación acumulada del 14,7%. La oferta en cuestión significa sólo "empardar" con retraso a la inflación. La pérdida salarial estimada en los últimos años. ronda el 50%

En un intento por hacer pasar esta ruinosa oferta, gobierno y sindicatos docentes difundieron una grilla en la que sólo consideran a los docentes con 10 años de antigüedad y trabajando con un mínimo de dos cargos. Aun así, queda en evidencia lo inaceptable de la oferta. Por ejemplo, un preceptor con dos cargos recibiría con el cobro de agosto un miserable incremento de $81.486 y luego, en agosto, otros $60.000. El sueldo de bolsillo que cobraría recién en agosto alcanzaría los $1.771.801, equivalente a una canasta básica sin contar gastos de alquileres. El acuerdo consolida una sobrecarga laboral estructural en oposición a la vital reivindicación de la docencia de pelear por un salario igual al costo de la canasta familiar por un cargo. Luego, como viene sucediendo en todas las paritarias salariales anteriores, los incrementos salariales se reparten en una porción mínima al salario básico, mientras que lo restante va a sumas remunerativas (no bonificables) y otras directamente hacia componentes no remunerativos.

En cuanto a la violencia en las escuelas y las agresiones sufridas por docentes, el acuerdo paritario tampoco ofrece una salida. Simplemente realiza una agenda para el acuerdo paritario de “Prevención, Erradicación, Resguardo y Reparación por hechos de violencia y acoso a los trabajadores y las Trabajadoras Docentes” para implementar una “Mesa Ad Hoc” para tratar “casos graves o complejos que requieran un abordaje especifico”, como si esa violencia fuera un emergente extraordinario y no la consecuencia de todo el desenvolvimiento de un régimen social de explotación y de una orientación política violenta desde el Estado y las patronales contra los trabajadores. Es en este sentido que se anuncia en esta paritaria la creación de un “Programa Provincial de prevención” para “fortalecer el reconocimiento social de la tarea educativa, promover mecanismos pacíficos de resolución de conflictos y consolidar una cultura de respeto y convivencia democrática en las comunidades escolares”. Con salarios de pobreza y escuelas en ruinas no puede haber nunca un “reconocimiento social de la tarea educativa” mientras que la “convivencia democrática” es violentada todos los días comenzando por desconocer el derecho a la huelga de la docencia.

Luego, la grave situación de la obra social IOMA no ha sido directamente abordada en la paritaria. Los múltiples problemas en el otorgamiento de las licencias médicas que está afectando a la salud de los docentes será discutido en otra reunión a mediados de julio. Una dilación inaceptable.

La burocracia de los sindicatos docentes del FUDB acompaña esta propuesta. El paro exprés que convocó el pasado 30 de junio demostró ser parte de una maniobra para descomprimir la bronca creciente en la docencia. SUTEBA ha convocado a asambleas también en forma exprés. Fueron minoritarias, sin debate alguno, sólo con ataques desde la Celeste hacia la oposición. En esas condiciones se “aprobó” este acuerdo. En las seccionales de La Matanza, dirigida por la Multicolor-Azul y Blanca, la de Marcos Paz, dirigida por la Lila y Tigre y Bahía Blanca, dirigidas por la Multicolor, la paritaria fue rechazada. La “nueva” conducción provincial del SUTEBA viene amenazado a estas seccionales con medidas de sanción por convocar a medidas de acción “por fuera del sindicato”.

Esas seccionales convocan a un paro provincial el próximo martes 14 de julio y una jornada de protesta el miércoles 15, resueltos con anterioridad en un plenario provincial de delegados. Luego del receso, se también habrá una “jornada de lucha de 48 horas” de las seccionales opositoras.

Desde la Tendencia Docente Clasista fuimos a las asambleas para rechazar el acuerdo y promover un paro provincial de advertencia para el miércoles 8 de julio, señalando que debíamos actuar de inmediato para combatir el cierre de la paritaria de parte de la burocracia sindical. Informamos que contábamos con mandatos docentes que se habían pronunciado por continuar la lucha. Propusimos que próximas asambleas consideraran cómo continuar y defendimos la propuesta de avanzar con paros progresivos y la huelga indefinida. Estos planteos recogieron una simpatía en varios de los docentes presentes en las asambleas.

Hacia la semana próxima, convocamos a parar masivamente el 14 de julio, y a debatir en las escuelas para extender el paro por 48 horas el miércoles 15, como ya lo ha resuelto la asamblea del SUTEBA Tigre. Para la continuidad de la lucha luego del receso, tiene que ser parando y como antesala a medidas progresivas, motorizadas por asambleas de base y plenarios de delgados que resuelvan sobre la base de mandatos docentes.

Nuestro piso de reclamo salarial tiene que ser de un aumento del 100% y un salario mínimo por $2.500.000 por cargo, todo al básico y por la cobertura plena de atención medica del IOMA a todos los docentes.

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