Tiempo de lectura: 1 minuto
Milei no pudo, por ahora, darle media sanción en el Senado a la ley de “Inviolabilidad de la propiedad privada”, uno de los ejes estratégicos de la agenda parlamentaria del gobierno liberticida.
El bloque oficialista había conseguido el quórum para sesionar, sumando a los bloques del PRO y la UCR y a los senadores de Salta, Neuquén y Misiones. Sin embargo, faltaron muchos de sus "aliados", necesarios para aprobar el proyecto. Finalmente, Patricia Bullrich solicitó postergar el tratamiento del proyecto para el próximo 6 de agosto. El cuarto intermedio se aprobó con 65 votos a favor y sólo 3 rechazos y 1 abstención, es decir con el voto del peronismo.
La ley de "propiedad privada" habilita, entre otras cosas, desalojos exprés contra inquilinos, la habilitación para la venta de las viviendas sociales; el desalojo de pueblos originarios que reclaman la propiedad sobre sus tierras y, además, elimina restricciones para la venta de tierras rurales a personas o capitales extranjeros. La ley vigente limita la posesión extranjera a un 15 %, tanto en el nivel nacional como provincial y departamental.
El punto controvertido con los gobernadores -que hasta ahora acompañaron el proyecto- tiene que ver con este último capítulo. Ocurre que el proyecto oficial exige doble conforme -es decir tanto de las provincias como de la Nación- para vender tierras a extranjeros. Esto es rechazado por los gobernadores, quienes no quieren la injerencia de la Casa Rosada; lo mismo ocurre con los límites para la venta de tierras a particulares extranjeros. Según ha trascendido, se han redactado 15 versiones diferentes del proyecto. Antes del inicio de la sesión, un intercambio de chicanas entre Patricia Bullrich y Victoria Villarruel por WhatsApp, había sido difundido por Bullrich. Bullrich se colocó a la cabeza del rescate de la ley.
En este escenario, el operativo "cuarto intermedio" está orientado a evitar que la ley fracase.
Algunas versiones hablan de la ´incomodidad´ de algunos senadores a la hora de aprobar una ley para rematar tierras rurales a manos extranjeras tras la reivindicación de la Selección argentina sobre las islas Malvinas.
El proyecto de Milei apunta a reforzar la conversión de Argentina en una plataforma de suministros a EEUU en el marco de la guerra imperialista.
