Declaración de Politica Obrera ante el paro nacional docente del 3 de agosto.
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El paro nacional convocado por CTERA para este lunes 3 de agosto tendrá lugar en el marco de numerosos conflictos docentes provinciales: Jujuy, Rio Negro, Neuquen, Misiones, Chaco, Formosa y Entre Ríos. En provincia de Buenos Aires, las seccionales opositoras de SUTEBA llaman a ampliarlo por 48 horas. Una asamblea numerosa del sindicato porteño ADEMYS se pronunció en el mismo sentido.
Estos paros fueron precedidos por una extensa lucha de la docencia de Santa Cruz y, antes, por poderosas autoconvocatorias docentes en Catamarca y Santa Fe.
En el epicentro de estas luchas se encuentra la demanda de verdaderos aumentos salariales. Bajo el gobierno de Milei, los ingresos de los trabajadores han caído sin solución de continuidad. También se ha extendido como una mancha de aceite la extrema precariedad laboral. Los docentes, como muchos otros trabajadores, sobrecargados de trabajo, deben recurrir a trabajos complementarios para tratar de llegar a fin de mes. La docencia ha caído, como la inmensa masa de trabajadores de la Argentina, en el superendeudamiento personal para poder sobrevivir.
Los gobernadores y Milei han constituido una verdadera alianza contra el sueldo docente y los presupuestos educativos; y para avanzar en contrarreformas laborales y previsionales. Han hecho desaparecer el piso mínimo del sueldo docente nacional, disolviendo la paritaria nacional docente, con la tolerancia y complicidad de la CGT y los principales sindicatos, incluyendo CTERA.
Los Axel Kicillof justifican el derrumbe del salario docente por el corte arbitrario de transferencias de fondos nacionales hacia las provincias. Sin embargo, acompañan los planes fondomonetaristas que aplican Milei y Caputo. Son todos pagadores seriales de una deuda publica usuraria. Son variantes de una misma política. Coinciden en que las jubilaciones alimentan el “déficit fiscal” y por ello quieren eliminar el régimen previsional docente y otros mal llamados "regímenes especiales", aumentar la edad jubilatoria y convertir las jubilaciones en un subsidio a la vejez. El derecho a huelga es cercenado con descuentos masivos, sanciones económicas y conciliaciones obligatorias truchas. La huelga docente nacional será el primer desafío abierto a la declaración de "esencialidad" de la educación establecida en la contrarreforma laboral de Milei.
El problema salarial docente se vincula directamente con la debacle de la educación pública. El proyecto de “libertad educativa” que el gobierno de Milei tiene en la gatera consagraría este cuadro, al retirar la obligación por ley del Estado de garantizar la educación pública, con el agravante de introducir una cuña fascistoide con la creación de “consejos de padres” en las escuelas, para oponerlos a los derechos laborales y sindicales de la docencia.
La CTERA, el sindicato docente nacional que convoca a esta medida, ha ignorado por completo las luchas docentes provinciales durante todo el año, hasta la fecha y hacia el paro convocado. No levanta absolutamente ninguno de sus reclamos. Tampoco se ha movilizado para que este paro sea apuntalado desde las bases docentes. Los limites insalvables de esta burocracia han sido establecidos por su inacción completa ante el mayor ataque al sueldo docente y la escuela pública del que se tenga registro.
La persistente y tenaz lucha de la docencia es la manifestación de la inviabilidad completa de la politica de “motosierra” permanente que está llevando el sueldo y la educación a una degradación histórica. Lo demuestra también la situacion de la Universidad Pública. El Congreso Nacional ha sido cómplice.
El éxito de la lucha jamas dependerá de que esta burocracia se ponga a la cabeza, sino que emerja una nueva direccion de lucha de la docencia y de todo el movimiento obrero.
En este cuadro, Politica Obrera llama a apoyar activamente la huelga nacional docente del 3 de agosto, para que esta sea el puntapié inicial para unificar todas las luchas nacionalmente en una gran huelga general.
Por un aumento salarial inmediato del 100 % y un salario mínimo por $2.500.000. Aumento inmediato de todos los fondos educativos nacionales y provinciales para satisfacer las demandas de los docentes y de las escuelas. Por la suspensión indefinida de las deudas por consumo. Defensa de los regímenes jubilatorios y de los Estatutos laborales. Abajo el proyecto de “libertad educativa”. Que la organización y desarrollo del sistema educativo sea establecido por un Congreso Nacional de delegados docentes con mandato.
