Contra el gatillo fácil organicemos comités barriales

Escribe Laila Araceli

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Los casos de gatillo fácil son moneda corriente en los barrios más pobres. Los jóvenes quedan a merced de la policía que se mueve con total impunidad entre las barriadas, en las cuales pretenden organizar sus entramados criminales.

En las últimas semanas, Berazategui fue noticia por tres casos de gatillo fácil. El primero fue el de Alan Maidana (19), asesinado por la espalda por el cabo de la Policía Federal Germán Bentos, quien presta servicios en la Dirección General de Registros y Ciencias Biométricas y venía de hacer un adicional en el ferrocarril Belgrano Sur. Bentos disparó cinco tiros sobre jóvenes que estaban en la vereda, supuestamente, envueltos en una riña entre ellos. El argumento del asesino fue que le tiraron un cascotazo a su auto cuando pasaba por el lugar.

A menos de un mes de la muerte de Alan, en el distrito del intendente del FdT Juan José Mussi, asesinaron dos jóvenes más. El primer caso fue en Plátanos, dónde un policía mató con nueve disparos a Augusto Iturralde (25). El nombre del policía se encuentra “resguardado” por el poder local. Nuevamente, intentan justificar un “enfrentamiento”, pero en las cercanías de su cuerpo solo encontraron vainas policiales. Un sobreviviente, que logró escapar en moto fue hallado muerto dos días después en el centro de la ciudad. Diego Arazamendia (23), el único testigo de la masacre de Plátanos, según la versión oficial, quiso atacar a un policía con un arma blanca. Los policías responsables por los asesinatos de Augusto y Diego están libres bajo el manto de protección de los distintos poderes del Estado.

La organización de comités barriales en defensa de la vida ante la pandemia y ante los casos de gatillo fácil se vuelve fundamental, tanto con respecto a la lucha por protocolos de sanidad como la denuncia al Estado, que decide subsidiar grandes patronales y abandona las barriadas obreras y las deja a merced de las mafias policiales.

Apertura de los libros de las comisarías. Basta de gatillo fácil. Justicia por Alan, Augusto y Diego. Organización popular contra la brutalidad policial

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