Escribe Jacyn
Una operación sectaria con objetivos oportunistas.
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Recién a 48 horas antes de la "marcha de la bronca" comenzó a circular el documento que se dará lectura al cierre. Los organizadores invitan a concurrir a cada uno "con su enojo", pero el documento se acuerda a espaldas de ellos: escucharán la lectura de ocho páginas de los ‘enojos’ propios, o sea los prejuicios de los organizadores, luego de una transacción entre aparatos. No estamos ante una auto convocatoria sino a una uni-convocatoria. Ni asomo de parecido con las cartas de los campesinos franceses (cahiers) a sus representantes en París con la exposición de sus agravios.
El propósito deliberado del texto es camuflar una convocatoria de organizaciones sindicales y estudiantiles de los partidos que integran el FITU. El 85% de ellas corresponde a filiales del FIT-U. Bajo el ropaje ´participativo´, la organización de la marcha ha sido monopolizada por la alianza PTS-MST. Es una iniciativa sectaria de movilización. Su pretendida amplitud es con los burócratas sindicales que dan sus apoyos personales
El documento no ofrece una caracterización de la coyuntura histórica explosiva. Ni la guerra imperialista mundial, que se extiende militar y políticamente. Ni la militarización política de Argentina, bajo la pantalla de recuperar las Malvinas, que la pone en el campo de uno de los bloques imperialistas en pugna dentro de la misma OTAN. El documento no ofrece un método internacionalista para enfrentar esta amenaza político.
Palestina, Cuba, Venezuela, Irán, son enumerados aisladamente. Pero no hay un apoyo a la guerra de defensa nacional que libra Irán contra el imperialismo norteamericano y el estado sionista. El nacionalismo criollo es único, no se compromete con un nacionalismo que libra una guerra real contra el imperialismo. La guerra de la OTAN contra Rusia, una guerra para sojuzgar a los pueblos de la ex Unión Soviética, es soslayada; los redactores alegan diferencias, o sea que están enfrentados por sus propias broncas y enojos. El documento sigue un reguero de denuncias, a semejanza de un acuerdo ´multisectorial´, cuyo propósito declarado es ampliar la base de apoyo electoral del FITU y de Myriam Bregman, a expensas del contenido político de ese eventual apoyo electoral. Es una construcción movimientista en grado de grosería. La marcha recorrerá el tramo de Congreso a Plaza de Mayo. A modo de cierre, se leerá el texto. No está previsto que haya oradores. La candidata no quiere competidores en la tribuna y se resguarda en un aparente pseudo anonimato. Los propósitos de la marcha han sido deliberadamente disimulados detrás de expresiones como "bronca", "enojo" y "esperanza". No tiene la fuerza del combate sino el recetario de la autoayuda. El documento sólo será distribuido después de la marcha. Es un “cahier’ de los aparatos a los campesinos. El ordenamiento de la cabecera y las columnas es todavía objeto de pullas entre los partidos del FITU. La reivindicación de la multitud y el ‘qualensquismo’ (el individuo o trabajadores de a pie), ha sido la demagogia inicial de varios fascismos europeos en la posguerra.
La "marcha de la bronca en el camino de derrotar a Milei, su plan y sus cómplices con la huelga general", como reza el título del documento consensuado, tendrá entre sus filas a más de un enemigo jurado de la huelga general. Es el caso de la ultrakicrhnerista delegación de ATE Capital, encabezada por Daniel Catalano. También se espera la presencia estelar de Hugo "Cachorro" Godoy, de la CTA de los Trabajadores. El Cronista (15/9) señala que "organizaciones del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) habían recibido invitaciones". El documento denuncia a "la burocracia de la CGT", porque "negoció a espaldas de las y los trabajadores y terminó entregando la lucha contra la reforma laboral esclavista". Hoy la CGT está a la vanguardia de la aplicación de contrarreforma laboral, como lo prueba la incorporación, con el acuerdo de los sindicatos, del ´banco de horas´ en la industria automotriz (SMATA) y metalúrgica (UOM). Le ´reclama´, sin embargo, a esa CGT "que junto a la CTA convoque a un paro nacional y un verdadero plan de lucha hacia la huelga general". La reconoce como dirección política de los trabajadores; la burocracia cegestista cumpliría con ese pedido para derrotar las luchas en una situación semi-revolucionaria. Augusto Vandor rechazó participar del Cordobazo, pero hizo su propio paro al día siguiente – 30 de mayo del 69. Lo mismo Lorenzo Miguel, un paro nacional a principios de julio de 1975, para evitar una conclusión revolucionaria de un mes y medio de huelgas masivas de las coordinadoras de base.
Los ´entregadores de la lucha´ revisten también -aunque potencialmente- en el campo de ´la bronca’. "El objetivo central de la jornada [en referencia a la marcha] es manifestar un rechazo directo a las políticas de ajuste del gobierno y exigir a las conducciones sindicales que rompan con la pasividad actual" (LID, 17/9). ‘Levántate, Lázaro’. La pasividad en la política y en la lucha obrera se paga con la expulsión, no con una plegaria. Los Bregman y compañía han dejado atrás “Se va a acabar, se va a acabar la burocracia sindical”; el FITU le extiende una amnistía. De lo que se trata, ‘aporta’ el documento, es de no esperar "pasivamente las próximas elecciones". La marcha sería como pre-calentamiento electoral.
A la hora de identificar a los ´cómplices´ del gobierno, el documento señala que, "cada vez que necesitó sostén, [Milei] encontró legisladores que incluye (sic) a distintos sectores del PJ dispuestos a negociar los derechos del pueblo". El texto hace un esfuerzo supremo por medrar en los intersticios de la interna peronista. Se refiere a los gobernadores, por ejemplo, ‘cómplices’ y ´ajustadores´, y alude a Kicillof, sin nombrarlo, "porque se negó a intervenir para garantizar la continuidad productiva de FATE, priorizando un acuerdo con empresarios como Madanes Quintanilla y Paolo Rocca". Cristina Fernández no es aludida, aunque los haya designado como candidatos de UxP en las últimas elecciones, y votado el nombramiento de jueces y otros funcionarios del Poder Judicial. "Jueces que seguirán impartiendo injusticia durante años y ejercerán sus funciones por décadas al servicio del poder económico y de este plan de saqueo, desigualdad y miseria", según el texto. Más hipocresía, imposible.
La "marcha" también convoca a los empresarios ´enojados’. "Bronca porque cierran 30.000 empresas y se destruyen 300.000 puestos de trabajo, mientras premian a quienes fugan capitales". Pero los empresarios que cierran dejan salarios adeudados y colocan el efectivo de su venta industrial en el dólar o la Bolsa. El nacionalismo recorre todo el texto. "Denunciamos (...) el extractivismo que entrega los territorios, el agua y los bienes comunes a las corporaciones". No denuncia que esto es inevitable bajo el capitalismo y sus cadenas de producción internacionales. Es un planteo ambientalista vacío de contenido. "Quieren apropiarse de nuestros (sic) bienes comunes, las empresas públicas y la tierra”. Las empresas públicas son empresas del estado capitalista, no bienes comunes de los trabajadores. De un plumazo aparece el “Estado presente” de los K, y la ‘justicia social’ por medio de “las políticas públicas”. El texto toma así su distancia del izquierdismo que confisca al capital para establecer un estado de los trabajadores. Viniendo de trotskistas enojados que dan la impresión de harto satisfechos, esta verborragia anuncia la ruptura con el socialismo. Bregman y sus acólitos buscan traducir en su beneficio los prejuicios de la “multitud”, no desarrollar en ella una consciencia política definida y revolucionaria. No alude al gobierno de los trabajadores, que sería el único bien común de una aplastante mayoría. ni una sola vez.
"Más allá de las diferencias que tengamos con cualquier gobierno (sic), defendemos el derecho de los pueblos a decidir su propio destino”, es otra grosería. Los socialistas nos diferenciamos más que nunca de los gobiernos capitalistas, cuando están en juego el derecho de los pueblos a decidir su propio destino. Es el caso del chavismo, cuya política de negociaciones ha llevado a la condición de Protectorado actual sin lucha ni resistencia. Es lo que ocurre, con diferencias, en Cuba, México o Brasil, cuyas autoridades han hecho importantes concesiones para ‘apaciguar’ a la camarilla de Trump.
No confrontamos con quienes asistan a la marcha en función de distintas experiencias e ilusiones. Confrontamos con los operadores de una estafa política, que han roto con el clasismo y el socialismo internacionalista, para pasar a un nacionalismo de colaboración de clase.
La ´marcha de la bronca´ marca un nuevo paso en la exploración de un ´frente nacional y popular de izquierda´. O sea, un regreso reaccionario al pasado, en una situación de “impasse catastrófico” en Argentina y una crisis de la humanidad sin precedentes (ecológica, social, planetaria) – el resultado inevitable del agotamiento histórico de la organización capitalista mundial. El fascismo, de un lado, y el colaboracionismo de clase del otro (frente popular) son los recursos últimos del imperialismo para derrotar una acción extraordinaria independiente de los trabajadores.

