Antofagasta: la crisis en el Municipio y las movilizaciones por el 10%

Escribe Felipe Godoy

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Junto a la crisis sanitaria, al hambre y al desempleo, que han llegado a niveles críticos en la región, se han presentado en el último tiempo dos elementos más que han marcado la agenda política: la crisis política en el municipio y la lucha de los trabajadores y el estudiantado.

En el municipio de Antofagasta se está llevando adelante hace varias semanas una caótica situación, la cual dice relación con la posible inhabilidad del cargo de la actual alcaldesa Karen Rojo, derechista “independiente”, ex Secretaria Regional Ministerial de Renovación Nacional (partido oficialista) durante el primer gobierno de Piñera. Todo lo anterior, producto de una acusación hecha el 12 de junio de 2020 en su contra por los cargos de fraude al fisco y negociación incompatible en el caso Main.

Lo investigado en este caso es la posible utilización de recursos provenientes de la Corporación Municipal de Desarrollo Social, CMDS, y de la Corporación Cultural de Antofagasta, CCA, para costear el pago de una asesoría política en la votación para la elección municipal en la comuna el 2016.

Desde esa fecha en adelante se ha dado una fuerte pelea por el sillón municipal. Los concejales: Doris Navarro, Luis Aguilera, Jonathan Velásquez y Camilo Kong han recurrido a distintas instancias fiscalizadoras para ver la posibilidad de inhabilitar a la alcaldesa. Hasta este momento han sido 3 las instancias que se han manifestado a favor de esa solicitud, el Tribunal Electoral Regional, TERF el 22 de julio de 2020, la Dirección de Control de la Municipalidad de Antofagasta el 3 de julio de 2020, y finalmente, la Contraloría General de la República el 14 de julio de 2020.

Junto a la crisis que se vive en el municipio, hoy la lucha de los trabajadores y el estudiantado se hace sentir con fuerza, dinamizada últimamente por las movilizaciones a propósito de la votación del 10% en la cámara de diputados. Así, desde distintos sectores de la ciudad hubo respuesta ante el llamado a cacerolazo nacional este martes 14 de julio, escuchándose con fuerza los cacerolazos de norte a sur, desde la emblemática población “Bonilla” hasta “El Curvo”.

Esta jornada de lucha se ha venido a sumar a las protestas contra los despidos, como en los casos de los trabajadores y trabajadoras de Latam y de la contratista de aseo del hospital, la concesionaria siglo XXI, también a las huelgas en el rubro minero, al triunfo del sindicato de los trabajadores de la mina Guanaco, y las huelgas del Sindicato de Trabajadores de la Minera Franck y el conflicto de los contratistas de la empresa Metso-Service que trabajan para Minera Escondida. Huelgas entre las que destaca también, el proceso de negociación colectiva entre el Sindicato N°1 de trabajadores operadores de la Compañía Minera Zaldivar, propiedad del grupo Luksic. Por otro lado, varios sectores de trabajadores, pobladores y estudiantes se han encontrado en las diversas conmemoraciones del 18 de octubre, también exigiendo el control sanitario a través de la acción directa.

Junto a la lucha de los trabajadores, se desarrolla también en la ciudad la lucha de los estudiantes de las universidades de la ciudad a quienes hicieron pasar de la modalidad presencial a clases online cobrándole los mismos montos en los aranceles, lo que en última instancia, se ha traducido en una cantidad considerable de estudiantes a quienes se les ha cancelado la matrícula, retiros temporales y congelamientos de los años universitarios.

Todo lo anterior ha sido denunciado por los estudiantes organizados de las principales universidades de la región, tanto en la U. de Antofagasta, como en la U. Católica del Norte. En ambas sedes sus estudiantes mantienen actualmente paralizaciones indefinidas por estos mismos problemas. Sin embargo, estos hasta el día de hoy aún no reciben soluciones favorables de parte de sus autoridades.

Entonces, ¿Hacia dónde?

Es frente a todo el panorama que como movimiento obrero y popular no podemos quedarnos en silencio. Con la rebelión de Octubre ya aprendimos que la única forma de conseguir nuestras demandas es con organización, movilización y lucha. Sin embargo, de Octubre también aprendimos que la movilización en por sí misma no nos lleva a cambiar este país, tiene que ser una movilización con una dirección y con objetivos claros.

Hoy día, puntualmente, luchamos no solamente por el retiro del 10% de las AFP, sino que, por el fin del sistema de capitalización individual, obteniendo de este modo la nacionalización de todos los fondos (No más AFP), lo anterior sin indemnización y con cargo exclusivo a los patrones explotadores. Pero la lucha no puede reducirse solo al tema previsional, la fuerte crisis económica nos exige luchar hoy por un sueldo mínimo garantizado de 600.000 mil pesos tanto para ocupados como para cesantes, con cargo a los dueños del gran capital de este país. Del mismo modo frente al plan suicida del gobierno “paso a paso” debemos contraponerle y mantener las cuarentenas totales hasta controlar la crisis sanitaria. A la vez, frente a la crisis hospitalaria en la comuna, contratación inmediata y directa de mayor personal.

Todo lo anterior forma parte de un programa que tenemos que conquistar a través de la movilización, pero también del encuentro y la organización. Hoy, frente a este panorama catastrófico y el silencio cómplice de la CUT y de gran parte de las grandes federaciones sindicales es una tarea fundamental como clase trabajadora reunirnos en Congresos de base de emergencia con independencia política. Del mismo modo retomar las asambleas populares y constituir comités de cesantes en las poblaciones, que se contrapongan a la representación del Estado en la comuna, el municipio, y así demandar en su conjunto solución inmediata a las problemáticas que vivimos como pueblo.

En resumen, vamos por el Fuera Piñera y todo este gobierno que solamente ha servido al gran empresariado. Vamos por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, un gobierno provisional de trabajadoras y trabajadores. La rebelión de Octubre aún no acaba, recién está comenzando. Tal como lo dice la calle, volveremos, viviremos y venceremos.

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