Kicillof y la legislatura: endeudados nos queremos

Escribe Lucas Benvenuto

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La Legislatura de la provincia de Buenos Aires aprobó un nuevo endeudamiento con organismos multilaterales por 500 millones de dólares, 20 mil millones de pesos y la ampliación de hasta 8 mil millones de pesos para la autorización de emisión de Letras del Tesoro para “afrontar la crisis sanitaria”.

El voto favorable de los bloques opositores y de los que responden a los intendentes del PJ, se negoció a cambio de que la Provincia destine a los distritos por 1.500 millones de pesos en los próximos días y otros 1.500 millones a principios de septiembre. A su vez, los intendentes lograron extender por seis meses más la devolución del “Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la Contención Fiscal Municipal” (4 mil millones de pesos), y empezarían a pagarlo a partir del 1 de enero de 2021 y no desde la aprobación de la ley como figuraba en el texto original.

Ámbito (6/08) señala que la versión final del proyecto aprobado se pareció mucho al dictamen de minoría presentado por el bloque “antigrieta” de Cambio Federal, integrado por cuatro diputados que rompieron con Cambiemos al principio de año. El capital financiero seguirá dictando la política económica de la provincia.

Este nuevo endeudamiento vino operado desde el propio Congreso Nacional, de la mano de Sergio Massa, Máximo Kirchner y Cristian Ritondo, quienes colaboraron para “destrabar” las negociaciones mediante la inyección de un Fondo de Emergencia de Infraestructura Municipal (con fondos de Nación) por 5 mil millones de pesos, que va a repartir la Provincia.

¿Se viene la reestructuración de Kicillof?

La aprobación de este nuevo endeudamiento tuvo como telón de fondo la extensión hasta el próximo 14 de agosto en las negociaciones por la reestructuración de la deuda de la provincia. Kicillof, luego del acuerdo tejido por Guzmán con los bonistas extranjeros, busca reestructurar deuda bajo legislación extranjera por U$D 7.148 millones.

La propuesta presentada el 23 de abril contemplaba un período de gracia de tres años y quitas del 55% en los intereses y 7% en el capital. Los nuevos títulos emitidos por la provincia comenzarían a pagar un interés promedio inicial, en 2023, de 1,97%. Los medios señalan que la oferta de Kicillof fue aceptada por apenas el 24% de los bonistas. Ya se advierte que la “propuesta” se verá incrementada, como ocurrió con Guzmán.

Estirar el desenlace o sacar todas las conclusiones

El nuevo endeudamiento no hará otra cosa que estirar por unos meses más la desintegración económica de la Provincia. Los pooles de siembra y terratenientes (y sus representantes en la legislatura) se impusieron, en cambio, cuando se sancionó la ley fiscal a principios de año. Kicillof otorgó cada uno de los beneficios que exigió la “oligarquía terrateniente e industrial”. El esquema fiscal de la provincia no tocó un pelo respecto de la “pesada herencia” de Vidal. La quiebra en los distritos y en la provincia -y de sus sistemas sanitario y de educativo- responde a esta realidad.

La crisis económica en la provincia agravó el conjunto de las contradicciones del capital. Las fuerzas productivas se paralizan por la recesión mundial, pero también por la expansión del coronavirus en la provincia - en estos momentos se cierra la planta de Pepsico, en el parque industrial de Mar del Plata, por casos positivos de coronavirus.

El Partido Obrero (Tendencia) levanta un programa: no pagar la deuda externa, nacionalizar la banca y el comercio exterior sin pago y bajo control de los trabajadores para destinar el conjunto de los recursos a enfrentar la pandemia. Un congreso de trabajadores, con delegados electos en los lugares de trabajo votaría un programa y un plan de acción para unificar todos los reclamos.

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