Presidente Perón: gran movilización por tierra y vivienda

Escribe Sergio Salgado

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El pasado jueves 10 de septiembre se desarrolló una imponente movilización de vecinos de las tomas de tierras de Guernica, partido de Presidente Perón, a la Municipalidad para reclamar ser recibidos por la intendenta Blanca Cantero (FdT). La movilización se realizó, además, para repudiar la campaña política y mediática de intendentes y funcionarios macristas y pejotistas, contra las tomas de tierras por familias sin techo. La movilización también salió a enfrentar la amenaza de la orden de desalojo dispuesta a ser firmada por un juez de Cañuelas. Y a reclamar al Estado Municipal,

Una representación de 4 delegados de la toma fue recibida por el secretario de gobierno comunal, una suerte de “jefe de gabinete” de Blanca Cantero, Mariano Amato, quien reconoció la impotencia del gobierno para resolver la situación o asumir la responsabilidad política para pedir la suspensión del desalojo “firmado” (“no podemos hacer nada al respecto, es otro poder del Estado”, fue su respuesta); con relación al cese del hostigamiento policial que bloqueaba el ingreso de víveres y enceres -sin acta firmada de ningún tipo- asumió “hablar con las autoridades policiales para su cese”. Mariano Amato planteó que la Intendenta y el Ejecutivo propondrían una “mesa de diálogo”, pero para “consensuar el desalojo”, no para resolver el problema de la vivienda. Una burla luego de 50 días de crudo invierno, que fue repudiada por los manifestantes. En el predio, las familias han avanzado en la delimitación de las parcelas, efectuado un zanjeo, extendido una precaria red de electricidad, y en algunos casos el armado de casillas, consolidando la ocupación.

Esa “santa alianza” de los partidos patronales contra los sin techo busca crear las condiciones políticas para proceder a desalojos represivos, cuando el déficit habitacional golpea a 5 millones de familias trabajadoras. No es casual que la lucha por el derecho a la tierra y a la vivienda haya cobrado empuje en el medio de una pandemia que ha agravado todos los padecimientos de las familias trabajadoras a niveles insoportables.

Los gobiernos, en todos los niveles (municipios, provincias y Nación), han anudado una política de estímulo a la especulación inmobiliaria y al acaparamiento del suelo en función de negociados para su “privatización”. No es sólo la entrega de la Patagonia a los magnates y millonarios nacionales y extranjeros, o para el agro-negocio, sino también para la construcción de “mega-emprendimientos inmobiliarios”, construcción de countries, barrios cerrados y privados, que constituyen el corazón de una enorme especulación capitalista que bloquea a la población laboriosa el acceso a terrenos y/o a la vivienda. Una enorme masa laboriosa desheredada emerge para reclamar por el derecho a la tierra y a la vivienda, luego de una supuesta “década ganada” que anunció la implementación de 7 planes de viviendas sociales o populares, anunciados con bombos y platillos, pero todos fracasados; y de la política macrista de los créditos UVA e hipotecarios. Esa es la composición social de las tomas de todo el país, donde se replican luchas como las de Presidente Perón.

Impulsemos una asamblea general de la toma, masiva, para organizar su fortalecimiento y la lucha por los reclamos.

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