Unidades de terapia al 100%, un retrato del colapso sanitario en Neuquén

Escribe Lucía Guevara

Tiempo de lectura: 3 minutos

En las últimas semanas, Neuquén fue trepando al podio de las provincias del interior del país donde el coronavirus escaló al punto de poner en jaque el sistema sanitario. En el día de ayer, la cantidad de nuevos infectados superó por primera vez los 1200 casos diarios. Con unidades de terapia al 100%, Neuquén tuvo que solicitar la asistencia de profesionales desde Buenos Aires y suspender prácticamente la atención del resto de las patologías y problemáticas de salud “no Covid”. Los trabajadores de la salud resisten al precio de una sobrecarga laboral monumental, mientras el gobierno continúa con la política aperturista que reclama la clase capitalista. Política Obrera entrevistó a una médica residente de la provincia. Este es su testimonio.

-¿Cómo está la situación en Neuquén? ¿Qué pasó las últimas semanas?

En las últimas semanas en Neuquén el número de casos ha aumentado exponencialmente en los principales centros urbanos de la provincia, con epicentro en Neuquén Capital, Centenario, Plottier y Zapala, generando una real emergencia sanitaria. Están ocupadas al 100% las unidades de terapia intensiva a nivel provincial, incluyendo el sistema público y privado. Incluso se ha tenido que derivar una persona en estado crítico desde Neuquén hasta Zapala, con los riesgos que eso implica, por la falta de disponibilidad de cama y personal para su atención.

-¿Cómo lo viven en el Hospital Castro Rendón? ¿Cómo están en las unidades de terapia?

El Hospital Castro Rendón es el Hospital Regional, el de mayor complejidad dentro del sistema público de la provincia, desde el inicio de la pandemia se ha ido adecuando para expandir el área COVID, a expensas de limitar otras áreas de atención. En este momento de 10 camas iniciales, hay cerca de 40 camas de Terapia Intensiva, que se encuentran ocupadas, el servicio de clínica médica se encuentra dividido en un área COVID con 20 camas que antes eran de cirugía y otras 10 no COVID, mientras antes se contaba con 30 camas para el servicio, siendo que a nivel provincial se depende de esas camas también para poder garantizar el tratamiento de personas con enfermedades oncohematológicas por ejemplo. También se han cerrado las camas de la unidad coronaria. Para garantizar el funcionamiento de las áreas COVID, no solo se ha recargado de guardias a les profesionales que ya se desempeñaban en dichos servicios, sino que además se encuentran trabajando en las mismas terapistas pediátricas, cardiologues, anestesistas, emergentólogues, traumatólogues y ginecólogues. También están viniendo enfermeres y kinesiólogues de Buenos Aires para sostener la atención. Por otro lado, en el sector COVID de clínica médica se están implementando terapias de ventilación no invasiva e incluso por momentos por hay personas intubadas, con respirador, esperando cama en terapia por días... que en general se consiguen cuando otra persona fallece. También se ha tenido que elegir, en función de los antecedentes, a qué personas ofrecer ventilación invasiva y a quienes acompañar con cuidados de fin de vida para que no sufran la falta de aire hasta fallecer. Personas que en otros momentos de la pandemia se les hubiese ofrecido pasar a la terapia pero que en este momento se impone priorizar a quienes tienen más chances de sobrevivir. Tanto el servicio de clínica médica del hospital, como los servicios de clínica de hospitales de menor complejidad han vivido situaciones de extrema urgencia en las últimas semanas por no poder derivar de forma oportuna a las personas que han requerido pasar a terapia intensiva. En otro orden de cosas, desde el inicio de la pandemia les residentes de tercer año de varias especialidades médicas han visto suspendidos sus planes de formación y rotaciones y se les está exigiendo cubrir guardias pagas como personal de planta permanente, asumiendo precozmente las responsabilidades que eso implica por la situación de emergencia.

-¿Qué dicen las autoridades?

La sensación es que desde el gobierno provincial y de la ciudad de Neuquén se genera una doble realidad, una es la del sistema de salud, exigiendo cada día más a cada une de les trabajadores, tanto profesionales como no profesionales y poniendo en riesgo la vida de las personas internadas... y la otra la de la apertura de bares y negocios para la población general. Por ejemplo, ante el fin de semana largo, lo único prohibido es la circulación en auto, pero viernes y sábado los bares permanecerán abiertos. Los días primaverales están encontrando a multitudes en el río, en las plazas y en los bares, sin las distancias ni las medidas de protección necesarias y al calor de este brote de la pandemia que mantiene un número de casos nuevos confirmados y personas fallecidas en alza.

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