El “proyecto Artigas” y los Etchevehere, realidad y relato

Escribe Ana Belinco

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Luis Miguel Etchevehere, ex ministro de agricultura de Mauricio Macri y ex titular de la Sociedad Rural Argentina, lleva adelante desde hace días una vigilia de productores frente a la entrada de Casa Nueva, un campo en disputa hereditaria con su hermana Dolores Etchevehere, ubicado en Santa Elena, Entre Ríos. Reclama el desalojo de un grupo de militantes del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), organización que forma parte de la CTEP, liderada por Juan Grabois, y de su propia hermana, quien propone donar el 40% de sus tierras para el desarrollo del “Proyecto Artigas”, un emprendimiento agroecológico. Ambos bandos aguardan el fallo la Justicia, luego del fracaso de la audiencia de conciliación celebrada el domingo pasado.

El caso Etchevehere se cuela en la crisis política y es usado por el oligarca para azuzar la idea de que estamos en vías de ser “Argenzuela” y emprender una cruzada fascistizante en “defensa de la propiedad privada” que el gobierno y el “foquismo guevarista 2020” que encarnaría Juan Grabois estarían buscando arrasar. Por el lado del gobierno, se involucraron de manera directa Victoria Donda en representación del INADI y la abogada Gabriela Carpineti, Directora Nacional de Promoción y Fortalecimiento de Acceso a la Justicia dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

Los ´productores´ sitiaron el campo. El domingo desarrollaron un “banderazo federal” en la tranquera de la estancia, emplazando al poder político y judicial. Grabois argumenta que “Dolores Etchevehere es legítima heredera de este campo”, dando cuenta de que no tiene ninngún litigio con la propiedad privada, como había insinuado cuando alentaba un ´reforma agraria´.

A lo largo y ancho de la provincia de Buenos Aires, se multiplican las tomas de tierra en reclamo de vivienda, bajo el peso de una pobreza estructural que alcanza a más del 50% de la población. Este proceso tiene su epicentro en Guernica, donde el gobernador Kicillof mantiene la amenaza de un desalojo violento de sus ocupantes. Ninguno de los funcionarios del “ala izquierdista” del Frente de Todos salió en defensa de los ocupantes de Guernica. El caso rimbombante del ex ministro macrista les permite pegarle a la oposición de Juntos por el Cambio, sin considerar que FMI-Guzmán no ha esperado el fallo judicial para ponerse en contra del caso entrerriano, en tanto que AF se desvela por superar la grieta.

Dolores Etchevehere afirma haber tenido una revelación tras leer la encíclica papal “Laudato Si”. Dice que lleva adelante un proyecto bajo los principios de “verdad, justicia y reparación”. Por lo pronto, se ha valido de esto para movilizar a una parte de las “organizaciones sociales” oficialistas en su apoyo, en el marco de una disputa familiar. La propiedad privada se encuentra a salvo con unos y otros.

Asistimos a una malversación de la lucha contra la oligarquía agraria, a la que nadie pone en cuestión en este caso.

El “Proyecto Artigas”, que debe su nombre a la contiguidad de la provincia con la Banda Oriental reaviva la crisis política en lo que tiene que ver con el relato, no es una embestida contra el capital financiero, al cual el kirchnerismo saluda por su disposición a entrar en un ´heroico´ acuerdo por la deuda externa, que solamente sirve para aumentar la hipoteca que pesa sobre el Tesoro, o sea los contribuyentes que pagan IVA en supermercados, verdulerías y almacenes. Las tierras de los Benetton y los Lewis -verdaderos dueños de la Patagonia- no están afectadas, ni los que recibieron tierras del estado para expandir la frontera de la soja. El problema de fondo de la vivienda para el conjunto de los trabajadores sin techo, sigue a la intemperie.

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