Femicidio de Paola Tacacho: “A mi hermana la mató el Estado”

Escribe Olga Céspedes

Salta se movilizó por justicia.

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En una tarde de sol, en la capital salteña, el rostro de Paola Estefanía Tacacho se veía por todos lados. Mujeres, hombres, niñas, niños llevaban entre sus manos el pedido de justicia por Paola. El mástil de la plaza central, frente al histórico cabildo se llenó de lágrimas y de dolor, pero más se llenó con el grito implacable “el estado es responsable”. Las jóvenes se abrazaban con acongojada solidaridad. La furia rompía el megáfono con el llamado de Balbina, su mejor amiga, a encolumnarse para que todo el pueblo salteño marchara para denunciar a un estado responsable.

Luego de una vigorosa y conmocionante movilización que recorrió las principales calles y avenidas salteñas, se realizó un acto en una gran ronda de familiares contra la impunidad, de organizaciones de Derechos Humanos, sociales y políticas. El acto se abrió con la intervención de Ana, hermana de Paola quién fue muy contundente en su denuncia: “a mi hermana la mató el estado”. La joven siguió relatando las penurias que vivió su hermana durante los últimos cinco años: “Hizo más de 13 denuncias y aún siguen saliendo más denuncias y el estado la abandonó”. Ana sentenció al juez Pisa por haber permitido el femicidio de Paola al no detener a Mauricio Parada Parejas, el asesino de la profesora. “Mi hermana murió desangrada y sola en la calle”, expresó Ana. Los fervientes aplausos hacían eco en recova del cabildo.

Familiares de Agustina Nieto, víctima de un crimen atroz que cumplirá el próximo 10 de noviembre dos años de impunidad, señalaron que lo único que queda es la organización de los familiares de víctimas de femicidios y de otros casos de impunidad porque el estado es el que asegura la muerte de las mujeres. Llamaron a un congreso provincial de familiares que luchan contra la impunidad y se solidarizaron con la familia de Paola. En este mismo sentido intervino la familia de Paola Ávila, también víctima de femicidio, que llamó a no dejar las calles hasta conseguir justicia y por ni una menos. Al finalizar la jornada, llegaron amigas y familiares de Agustina Pastrana quien se encuentra en peligro de muertes. Agustina fue secuestrada hace dos días por su expareja quien la torturó y la golpeó brutalmente. Si bien hay una orden de detención, el agresor sigue libre. La solidaridad y la organización de las mujeres por la autodefensa se hizo presente de inmediato. Las distintas organizaciones de Derechos Humanos, políticas y sociales denunciaron el entramado de la justicia con el poder político que ha evidenciado el femicidio de Paola. Señalaron cómo la profesora de inglés recorría todas las semanas los pasillos del juzgado pidiendo a gritos que la liberaran de su acosador y femicida. Otros también sentenciaron al juez Pisa quien está cuestionado por su promoción a Parada a cometer el crimen contra Paola.

La compañera del Plenario de Trabajadoras y dirigente provincial del PO salteño, Gabriela Jorge, se dirigió a la familia y a los presentes en el acto denunciando que el estado no estuvo ausente, todo lo contrario. Gabriela saludó esta movilización que también se realizaba en la capital tucumana, la expresión de una tendencia a movilizar contra un estado que no le importa nada la vida de las mujeres. “Paola hizo más de 13 denuncias ante la justicia y las que tuvieron lugar fueron para desestimarlas por falta de mérito, a esto nos referimos cuando decimos que el estado es responsable”, señaló Gabriela. Para mostrar el rol de la justicia, la dirigente sentenció que la justicia esta postrada a los intereses de los gobiernos de turno y que operan contra las mujeres y los trabajadores; y que esa misma justicia es la que le da impunidad a los hijos del poder que asesinan mujeres. La dirigente trotskista exigió juicio y castigo a los jueces, fiscales y funcionarios responsables del femicidio de Paola, que hicieron todo para garantizar la impunidad. Al finalizar, Gabriela denunció: “es mentira que tengamos un estado ausente. El estado está muy presente en su interés social de fondo que es sostener la violencia hacia la mujer y tenernos con la cabeza agachada”. Llamó a conformar comisiones de mujeres en cada lugar de estudio, de trabajo, en los barrios para tomar en nuestras manos la defensa de nuestras vidas. “Nos tenemos que unir para derrotar al estado de la impunidad y a todos los responsables, con la movilización y la organización de las mujeres y trabajadores”, finalizó Gabriela Jorge.

El acto culminó con el agradecimiento de Nilda, prima de Paola, quien entre lágrimas pero con mucha fuerza grito: “Justicia por Paola”. Con cálidos abrazos y mucho dolor, desconcentramos para volver a casa con el rostro de Paola, una joven trabajadora de la educación cuya vida le arrebató el estado.

Fotografía: Juan Leandro Herrera.

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