Archivos de la dictadura: el gobierno FF no sabe/no contesta

Escribe Lautaro Goldstein

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El Estado Argentino y el gobierno nacional dieron la espalda al petitorio de apertura de los archivos de la represión durante el gobierno Perón-Perón y la última dictadura, presentado por el Encuentro Militante Cachito Fukman y el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia.

El reclamo contaba con el aval de más de 5.000 firmas de organizaciones sociales, políticas, de derechos humanos y militantes por las libertades democráticas y fue presentado el 3 de diciembre del año pasado, durante la Marcha de la Resistencia de Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora).

El gobierno respondió al pedido diciendo que “no comprendían” porqué la carta estaba dirigida al presidente Alberto Fernández y remitieron información y documentos ya conocidos desde hace tiempo, entre ellos, los reunidos por la CONADEP.

Durante la última dictadura, el aparato represivo elaboró miles de archivos y documentos que registraron la represión genocida, incluyendo listados de detenidos desaparecidos, escrupulosamente identificados. Podrían contener información clave para dar con el paradero de los más de 400 chicos apropiados por los represores.

Algunos de estos documentos fueron viendo la luz poco a poco, en su mayoría, aportados por las víctimas del terrorismo estatal.

Seguimos exigiendo la apertura y desclasificación de todos los archivos de la dictadura, repudiando su ocultamiento por parte de gobierno de Alberto Fernández y de todos sus predecesores, tanto peronistas como radicales y liberales, que garantizaron la impunidad. Por cada uno de los 700 campos de concentración que funcionaron en todo el país, hay al menos un genocida condenado, la mayoría de los cuales, además, nunca pisó la cárcel común.

La desclasificación de los archivos es fundamental para el avance de los juicios. Un año atrás, la desclasificación de los archivos del Plan Cóndor en manos de EEUU, permitieron descubrir un centro clandestino de detención que no había sido registrado hasta entonces, en el barrio porteño de Floresta. Esto muestra que los archivos están, pero su ocultamiento tiene el objetivo de estado de perpetuar el olvido y la impunidad. En que solo desclasifican dichos archivos cuando ya no tienen valor judicial, sino histórico.

Repudiamos el ocultamiento y seguimos exigiendo que se abran todos los archivos de la dictadura.

Juicio y castigo a todos los genocidas. 30.000 compañerxs detenidxs-desaparecidxs ¡PRESENTES!

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