Rebelión docente en Chicago contra reapertura de las escuelas

Escribe Emiliano Monge

Tiempo de lectura: 3 minutos

Estados Unidos atraviesa una crisis política y sanitaria gigantesca. Tiene más de 24 millones de contagiados y 400 mil muertes.

Diferentes medios, como el New York Times, presionan, sin embargo, por la vuelta a clases, el relajamiento de las cuarentenas y que “los trabajadores retomen sus trabajos” (24/1). Los medios atacan furiosamente a los docentes con argumentos inverosímiles.

Rebelión docente

En diferentes estados y ciudades los docentes rechazaron la vuelta a clases. En Chicago, una amenaza de huelga en agosto ya había obligado a las autoridades a retroceder en la presencialidad. Los maestros de Chicago comenzaron a votar una propuesta para desafiar las órdenes de presentarse a la clase en persona la próxima semana, antes del regreso de los estudiantes de primaria. El boicot podría conducir a “una huelga ilegal” (ídem).

El sábado, pasado más de 20.000 trabajadores de la educación de Chicago votaron abrumadoramente en contra de la presencialidad. El lunes, coincidiendo con la lucha en Chicago, en Montgomery, Alabama, decenas de educadores se tomaron un día de enfermedad como protesta por la vuelta presencial.

El Wall Street Journal dice que “El setenta y uno por ciento de los miembros votantes de la CTU (sindicato de maestros de Chicago) rechazaron el regreso al aprendizaje en persona hasta que las escuelas estén ‘seguras’” (WSJ, 25/1). El distrito tiene aproximadamente 355.000 estudiantes. Miles de estudiantes de prejardín de infantes y educación especial reanudaron el aprendizaje en persona a principios de este mes y los maestros que no regresaron a sus aulas fueron castigados.

Hasta ahora, menos del 20% de los estudiantes de CPS han optado por regresar al aprendizaje en persona (abc7chicago, 28/1). “Si no se llega a un acuerdo antes del miércoles por la noche y el distrito toma medidas para sancionar a los maestros por no regresar a dar clases en persona, los delegados sindicales podrían realizar una votación de huelga. Se necesita un voto de solo el 50% más uno para aprobar” (Washington Post, 27/1).

El Washington Post dijo que en caso de que los docentes decidan no volver a las clases presenciales se debe dejar de vacunarlos (25/1). New York Post tituló que “Las escuelas urbanas de Estados Unidos están dañando enormemente a los niños al negarse a reabrir” (25/1).

El argumento de que las escuelas no son vectores de contagio es falso. En EEUU, se contagiaron 2,7 millones de chicos (más del 10% del total) y 530 maestros murieron, a pesar de las restricciones. Según la prestigiosa revista Science, 41 países cerraron escuelas y universidades para enfrentar la pandemia. El Journal of the American Medical Association declaró en julio que el cierre de las escuelas sólo en EEUU salvó más de 40 mil vidas e informó de al menos 505.068 infecciones por COVID-19 entre estudiantes y personal (ídem). Según el epidemiólogo Ernesto Reznik, se contagian muchas veces más y mueren dos veces más trabajadores de educación con las clases presenciales que sin ellas.

La lucha avanza

Los docentes asignados a regresar por el “plan de reapertura escalonado” del alcalde (una declaración de guerra contra los docentes) han estado organizando sus propias acciones de resistencia, escuela por escuela. Los maestros y otro personal educativo no se han presentado a trabajar sin razón “justificada” (ABC, 22/1). A muchos se les congeló el pago y fueron expulsados de los sistemas de CPS hasta que regresen, ahora se encuentran peleando contra las sanciones. CTU ha criticado la medida como ilegal. Otros pidieron citas para realizar testeos antes de regresar a la escuela, por lo que deberán permanecer fuera de ellas hasta ver los resultados.

“No estaba claro si el distrito castigaría a los maestros que no se presentaran la próxima semana. Los funcionarios sindicales argumentaron que si el distrito castigaba a los maestros de la misma manera, sería responsable de una huelga” (ídem).

Ana Bolotin, maestra de educación especial, dijo que “nos sentíamos solas y no sabíamos cómo proceder porque estábamos enfrentando el acoso de CPS (escuelas públicas de Chicago)”. El grupo convocó una reunión de Zoom, a la que asistieron 30 personas, y hablaron sobre cómo podrían organizarse para negarse a ingresar. Su próxima reunión tuvo 100. Estas reuniones se convirtieron en comités de lucha y de huelga. Se amplía la rebelión docente que amenaza con convertirse en una huelga docente y expandirse a todo el país.

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