Larreta igual que en Guernica desaloja a 22 familias en La Boca

Escriben Ricardo Lusso y Leonardo Perna

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El 22 de febrero último un operativo con más de 150 efectivos policiales a las órdenes Justicia de la Ciudad consumo el desalojo de 22 familias en el conventillo de Vespucio 65 plena zona de caminito, La Boca. Quedaron en la calle más de 70 adultos y 40 niños.

Ni al Juzgado Civil Número 97, ni a la Policía de la Ciudad, y por supuesto, al Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta de le importó que se encuentra vigente el decreto que "prohíbe desalojos durante la pandemia" (decreto 320/2020 prorrogado por el 766/20 y el 66/21).

El operativo contó con 7 camiones de asalto y sus respectivos equipos represivos que durante horas de la madrugada colocaron un vallado en toda la manzana.

El conventillo fue comprado hace unos años por la empresa de seguridad privada Alarmas Comahue S.A. que codirigió el operativo policial. Mostrando un negociado y proceder muy común en el barrio, que consiste en comprar inmuebles “con la gente adentro” por debajo del precio de mercado y, una vez desalojado, es revendido a un precio superior.

Desde temprano el Polo Obrero Tendencia junto a un amplio arco de organizaciones y vecinos se hizo presente, llevando solidaridad, apoyo y poniéndose a disposición de las familias.

La preocupación y el temor de los vecinos está puesto en el precedente que significa un desalojo masivo en momentos donde la pandemia arrecia, suben los precios de alquileres y las "cartas documento" de los juzgados comienzan nuevamente a llegar. Son cientos las familias en el barrio de La Boca que están en diferentes instancias de desalojo judicial. Ahora el Gobierno de la Ciudad de Larreta, envalentonado tras dejar en la calle a 22 familias, es muy probable que intente avanzar sobre el resto de los conventillos.

A pesar de todas las reuniones previas el IVC (Instituto de vivienda de la Ciudad) nunca apareció en el desalojo ni dio respuestas a los vecinos. Tampoco el programa BAP, y mucho menos, algunas de las áreas de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires.

Las instancias "negociadoras" de la Defensoría del Pueblo y otros intermediarios durante la jornada fue la de acordar con el Juez una “relocalización” de las familias para postergar, al menos, 45 días el desalojo.

Nada de eso prosperó, el Juez y el Gobierno de Rodríguez Larreta estaban determinados a desalojar a como dé lugar. Y era necesario con un "Guernica porteño".

Mienten quienes dicen que no hay desalojos en la Ciudad de Buenos Aires, tanto por la vía judicial como a través de grupos de choque e inclusive incendios. El sur de la ciudad está bajo una ola expulsiva que lleva a las familias trabajadoras a irse a provincia.

Cintia, una mujer que fue desalojada comentó: “Todo se nos complicó porque hay familias que no tienen trabajo. Hay familias que cobramos el 50 por ciento del sueldo. No tenemos donde ir”.

Ante este prepotente desalojo con un operativo que hace años no se ve en el barrio, las familias decidieron quedarse acampando en la puerta del edificio.

A las penurias que provocan el Gobierno de Rodríguez Larreta sobre los trabajadores de la Ciudad nos proponemos enfrentarla con la organización y coordinación de las familias del barrio, para acabar con la especulación inmobiliaria, y poner en pie un plan de obra pública y viviendas que esté al servicio de la clase obrera, y no de negocios de una clase social que nos somete a vivir en pandemia sin techo, sin trabajo y sin comida.

Desde el Polo Obrero y Partido Obrero (T) nos fijamos un objetivo: poner en movimiento una convocatoria a fin de unir esfuerzos para luchar por el derecho a que las familias trabajadoras vivan en el barrio de La Boca.

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